Dile adiós al lipedema

Aún no se conocen con exactitud las causas de esta enfermedad, pero se sabe que hay un factor genético hereditario con un componente hormonal, y que se da con mucha más frecuencia en las mujeres que en los hombres

Así se trata un lipedema

Dile adiós al lipedema
Quien la padece, presenta una imagen hinchada o muy gruesa de la zona afectada.

El lipedema es una reproducción anómala y progresiva de células grasas que se depositan de forma desproporcionada en las caderas, los glúteos y las piernas, con una respuesta casi nula a la dieta o al ejercicio físico. En ocasiones, también aparece en los brazos.

Aún no se conocen con exactitud las causas de esta enfermedad, pero se sabe que hay un factor genético hereditario con un componente hormonal, y que se da con mucha más frecuencia en las mujeres que en los hombres. Quien la padece, presenta una imagen hinchada o muy gruesa de la zona afectada, a menudo celulitis, edemas y hematomas. Pero el problema no es exclusivamente estético. Quien sufre esta enfermedad, también puede sentir dolor, pesadez, dificultad motriz e incluso una híper sensibilidad muy molesta a la presión y al tacto.

La buena noticia es que la técnica quirúrgica para corregir el lipedema ha evolucionado mucho en los últimos años. Hoy, la tecnología de MicroairPAL®, practicada por manos expertas, permite al paciente iniciar una nueva vida sin dolor, sin limitaciones de movilidad y con una mejoría notable de su figura y de su calidad de vida. Por ello es tan importante elegir un centro cualificado y con cirujanos especialistas y a ser posible con amplia experiencia. Desde el Instituto de Benito el Dr. Joaquim Muñoz despeja nuestras dudas:

¿Cómo se distingue el lipedema del sobrepeso común?, nos preguntan infinidad de veces . Ante el espejo, por la gran desproporción del volumen que presenta el cuerpo de cintura para abajo, respeto a la parte superior. A diferencia de la obesidad, el lipedema va acompañado de dolor en reposo y de una sensación de presión continuada que aumenta con el calor. También se reconoce por una sensibilidad extrema, sobre todo en la cara interna de las rodillas y en los tobillos. Además, esta enfermedad no responde a las dietas hipocalóricas como sí ocurre con la obesidad. La única solución es quirúrgica.

El único tratamiento definitivo consiste en eliminar las células adiposas enfermas aliviando la presión en el tejido graso. Para ello, la técnica más delicada es una liposucción empleando la tecnología de MicroairPAL®, que ofrece menos tiempo quirúrgico en relación a la liposucción convencional y una extracción más precisa del tejido graso con un resultado final más homogéneo. En absoluto es una cirugía agresiva, se trata de una cirugía muy delicada con la zona ya que es mínimamente invasiva, y se practica con anestesia local y sedación, o con anestesia general dependiendo de cada caso. Al ser una intervención por mínimo acceso, el cirujano solo necesita unos pequeños orificios de tres a cinco mm, que se practican en puntos estratégicos para que pasen completamente desapercibidos, por lo que no quedan cicatrices.

Es importante saber que existen distintos grados de lipedema, dependiendo de las zonas del cuerpo afectadas.

Tipo 1: son aquellos donde la grasa se acumula en cadera y glúteos, dando el antiestético aspecto de portar cartucheras.

Tipo 2: conocido como lipedema de piernas, presenta un exceso de grasa que se extiende hasta la zona de las rodillas afectando a la parte frontal y trasera.

Tipo 3: cuando la zona afectada abarca desde las caderas hasta los tobillos.

Tipo 4: Es menos habitual y afecta por completo los brazos hasta las muñecas. En definitiva es una intervención que solo requiere de un ingreso hospitalario mínimo, con una considerable mejora de calidad de vida. El paciente ya puede observar la mejoría tras las primeras semanas de recuperación, aumentará de forma espectacular el riego sanguíneo y la movilidad y flexibilidad de las piernas, ya que eliminamos la presión del tejido adiposo en torno a las articulaciones y disminuye el peso que tienen que soportar; La recuperación varía de una semana a 20 días, aunque durante un mes se debe de usar una faja que cubrirá toda la zona tratada. Además, se acudirá a la consulta para realizar una serie de drenajes linfáticos a fin de agilizar el proceso de curación.

Dr. Joaquim Muñoz 

Cirugía Plástica, Estética y Reparadora

Instituto de Benito

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