Si Maduro cae, ¿quién va después?

Por fin, parece que algo se mueve en la rica y expoliada Venezuela. Ojalá que en esta ocasión la suerte del tirano represor y ladrón de dinero y elecciones sea muy distinta a ocasiones anteriores, cuando su cabeza estaba en una pica y, finalmente, consiguió salvar el cogote, con la ayuda inestimable de Rodríguez Zapatero, Sánchez y la marusmada neocomunista hispana.
No tengo ni remota idea de cómo acabará la actual situación de tensión en todo el mundo hispanoamericano; tampoco son conocidas las auténticas intenciones de Washington al realizar el descomunal despliegue de fuerza en las costas caribeñas que bordean a Venezuela y Colombia, más allá de que la Administración Trump está dispuesta a echar un pulso definitivo a los distintos cárteles de la droga, que son los que realmente gobiernan en esos países del hemisferio.
Lo que sí es descriptible, en cualquier caso, es que nunca se había visto así a los genocidas venezolanos y los ultraizquierdistas tipo Ortega, Petro, Lula y demás compañeros opresores de pueblos como el cubano Díaz Canel, muñeco antes de Fidel y ahora de su hermano Raúl.
Los mejores conocedores del quilombo venezolano, entre ellos el periodista peruano Jaime Bayly, creen que Estados Unidos va en serio y que, sin mandar soldados al país, esto es, que ningún marine pise suelo venezolano, será suficiente para provocar que la Fuerza Armada Bolivariana entregue al dictador, así como a sus principales cómplices, una media docena de estrechos colaboradores, Cabello, los hermanos Rodríguez, el comandante en jefe de la FAB, Wladimiro Padrino, el financiero Saab, y unos cuantos torturadores más.
De lo que tampoco hay duda alguna es que el pánico se ha apoderado de los Maduro & boys. Pero pánico del bueno. Si cayera, ¿que sucedería? En lo que respecta a España se abriría un periodo muy interesante porque, finalmente y por fin, sabríamos qué tipo de colaboración han hecho personajes como Zapatero, Monedero, Sánchez, Iglesias, Errejón, Bescansa y toda una legión de ensalzadores del chavismo a punto de periclitar.
¿No les parece que el otoño de 2025 se presenta interesante?