La moción de censura contenía un regalo para el PNV y otro para ETA

La moción de censura contenía un regalo para el PNV y otro para ETA

La moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa el pasado mes de junio aún escondía una sorpresa más. Para saciar sus ansias de poder y arrebatar la presidencia del Gobierno a Mariano Rajoy, el socialista no dudó en pactar con ERC, PDeCat, PNV y EH Bildu. Sin embargo, aquel apretón de manos del PSOE con esta amalgama de golpistas, proetarras y nacionalistas vascos no iba a salirle gratis y Sánchez lo sabía. Ahora, tras seis meses como jefe del Ejecutivo y unos Presupuestos Generales del Estado atascados en la Cámara Baja, ha llegado la hora de pagar el diezmo de aquellos 180 votos a favor que le lanzaron al estrellato gubernamental.

Por ello, el Gobierno de Sánchez está dispuesto a anunciar antes de terminar 2018 su compromiso de traspasar la competencia plena de prisiones –hoy en manos del Estado– a la comunidad autónoma vasca. Un gesto de los socialistas que permitirá al Ejecutivo regional liderado por el PNV decidir sobre el acceso a beneficios penitenciarios de los presos etarras. El plan del PSOE es trabajar durante las próximas dos semanas en un ambicioso programa de trabajo donde figure el traspaso de un alto porcentaje de las competencias pendientes recogidas en el Estatuto de Gernika.

Sánchez, con tal de no convocar elecciones generales –algo que el socialista prometió antes de llegar a La Moncloa– y apurar la legislatura hasta límites insospechados, es capaz de obviar las oscuras décadas de ETA en el País Vasco y cerrar pactos con los separatistas vascos y los herederos del terrorismo. Sabíamos con certeza que tras el apoyo a Sánchez había prebendas, lo que no sospechábamos es que Ferraz pagaría la contrapartida con una traición a todos los españoles.

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