La plaga de pulpos en el Reino Unido sigue dejando imágenes insólitas: un pulpo se sube al lomo de un delfín y lo usa como medio de transporte
La plaga de pulpos en el Reino Unido no da tregua, sino que está batiendo récords: en el primer semestre de 2026 han capturado más que toda la flota gallega en dos años
Los pescadores gallegos encienden las alarmas ante la escasez de pulpos en aguas del mar Cantábrico
Los pulpos jóvenes son unos matones de cuidado y reparten bofetadas a los peces que se les acercan más de la cuenta
Los pulpos del sur de Inglaterra vuelven a protagonizar una escena que ha sorprendido a los científicos, un ejemplar aferrado al lomo de un delfín de Risso, en una imagen que muchos interpretaron como un viaje voluntario y que en realidad esconde una lucha de supervivencia.
La fotografía se tomó a finales de agosto frente a Berry Head, en el condado de Devon, y la captó Bill Coulson, voluntario del proyecto Risso’s Dolphin Project South-West.
La Asociación de Biología Marina del Reino Unido (MBA) difundió las imágenes como parte de su seguimiento a la plaga de pulpo común que afecta a las aguas británicas desde 2025. El hallazgo conecta dos líneas de investigación distintas: el estudio de la proliferación de cefalópodos y el trabajo de Josh Symes, investigador de la Universidad de Exeter, sobre los delfines de Risso en la región mediante identificación fotográfica.
Por qué el pulpo se sube al lomo de un delfín para evitar ser devorado
Los delfines de Risso son depredadores naturales de los cefalópodos y se alimentan principalmente de calamares y pulpos. Al verse atacado, el pulpo utiliza sus ventosas para adherirse desesperadamente al lomo del cetáceo, justo detrás de la aleta dorsal, una zona a la que el delfín no puede llegar con la boca ni quitárselo de encima con facilidad.
Esta posición no es permanente ni cómoda para el pulpo. Se aferra al lomo mientras espera a que el delfín se canse, haga una maniobra brusca o se acerque lo bastante al fondo marino o a las rocas como para poder soltarse y camuflarse antes de ser ingerido.
No se trata, por tanto, de un medio de transporte elegido, sino de un último intento del pulpo por salvar la vida frente a su propio cazador.
La mayor proliferación de pulpos en 75 años en aguas británicas
El encuentro entre el pulpo y el delfín coincide con una explosión demográfica sin precedentes de pulpo común (Octopus vulgaris) en el sur de Inglaterra. Pescadores, buzos y observadores empezaron a reportar cantidades inusuales de ejemplares en las costas de Devon y Cornwall a partir de 2025, y los investigadores de la MBA concluyeron que se trata de la mayor proliferación registrada en la región en al menos 75 años, tanto por su magnitud como por su extensión geográfica.
Las investigaciones apuntan a que la población podría haberse originado en zonas reproductoras cercanas a las Islas del Canal y el norte de Francia, desde donde las corrientes habrían trasladado a los ejemplares jóvenes hacia las costas inglesas.
El aumento de la temperatura del agua, vinculado al cambio climático, aparece como uno de los factores que explicarían el fenómeno. Bryce Stewart, investigador principal de la MBA, señala que la asociación sigue recibiendo numerosos informes sobre la presencia de pulpos en el suroeste y que comprender las causas de estos cambios es un área de investigación fundamental.
Cómo está afectando esta migración de pulpos a la pesca británica
Los pescadores artesanales dedicados a crustáceos de alto valor, como el cangrejo o el bogavante, han sufrido un golpe económico severo: los pulpos son cazadores astutos que logran meterse en las nasas, comerse el cebo y devorar a las capturas antes de que las trampas suban al barco. En áreas como Cornwall y Devon, algunos pescadores han reportado caídas de más del 50% en sus capturas habituales, lo que ha obligado a varios a vender sus embarcaciones.
En el otro extremo, los barcos arrastreros de mayor tamaño han encontrado una oportunidad inesperada. Mercados como el de Brixham, en Devon, han llegado a vender hasta 100 toneladas de pulpo en un solo día, con capturas que superan en un 65% los promedios históricos de la región. Solo en el primer semestre de 2026, la flota británica capturó más pulpo que toda la flota gallega en los dos últimos años juntos.
Como en el Reino Unido no existe una tradición gastronómica fuerte en torno al pulpo, casi la totalidad de las capturas se congela y se exporta, y Galicia se ha convertido en una de las principales compradoras para abastecer sus plantas procesadoras, justo cuando las rías españolas atraviesan una escasez histórica del molusco por el calentamiento de sus aguas.