En Castilla y León no dan crédito a lo que le ha pasado al cangrejo rojo: los biólogos activan las alarmas

En Castilla y León, la presencia del cangrejo rojo americano está generando un auténtico quebradero de cabeza entre los biólogos. Esta especie invasora, conocida científicamente como Procambarus clarkii, llegó desde América del Norte con fines inicialmente controlados, pero su voraz comportamiento y rápida expansión están causando estragos en los ecosistemas acuáticos locales y en los cultivos, especialmente en arrozales.
Junto a él, otro cangrejo americano, el cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus), introducido por la Junta de Castilla y León para sustituir las poblaciones diezmadas del cangrejo autóctono, también preocupa por su rápida expansión. Procedente de Canadá y Estados Unidos, esta especie prefiere ríos de aguas rápidas, tramos de cabecera con menor presencia de limos y arcillas, y aguas más transparentes. Su presencia se ha detectado especialmente en Ávila y Segovia.
Preocupación por el cangrejo en Castilla y León
Originario del centro y sur de Estados Unidos y del noreste de México, las mayores poblaciones europeas de cangrejo rojo se encuentran en España, Portugal e Italia. Fue introducido por primera vez en Europa en 1974 en las marismas del Guadalquivir, desde donde se dispersó rápidamente.
Su alimentación es omnívora y la reproducción comienza con la fecundación en otoño, y los huevos, de media unos 400, quedan adheridos al abdomen de la hembra hasta la eclosión, aproximadamente tres semanas después. Las crías permanecen adheridas a la madre hasta la segunda muda y presentan un crecimiento rápido, alcanzando unos siete centímetros a los tres meses. En condiciones favorables, puede haber hasta tres generaciones al año, con un período reproductivo a lo largo de todo el año.
En Castilla y León, poco después de su introducción en las marismas del Guadalquivir ya estaba presente en Zamora en 1979. Actualmente, el cangrejo rojo tiene amplia distribución por la comunidad, bien establecido en las principales arterias fluviales como Duero, Esla, Pisuerga, Carrión, Arlanza, Tormes, Adaja, Águeda, Tiétar y Ebro, así como en casi todos sus principales afluentes.
Cangrejo señal
Los ejemplares adultos de cangrejo señal pueden alcanzar una longitud de 15 centímetros. Esta especie habita en arroyos de montaña y ríos de llanura, y prefiere los cursos de agua con sustratos rocosos, frente a los arcillosos o limosos, con buena cobertura de vegetación acuática y aguas más bien templadas.
En octubre se produce el apareamiento y tras la puesta, los huevos (de 200 a 400) eclosionan entre abril y julio dependiendo de la temperatura y la latitud. Las larvas permanecen con la madre hasta la segunda muda, a partir de la cual se independizan. Su alimentación pasa desde la ingesta de abundante materia vegeta a la captura de todo tipo de organismos acuáticos, como peces, anfibios e invertebrados acuáticos.
La introducción del cangrejo señal en Europa se realizó por primera vez en Suecia en 1969, y actualmente es la principal causa de regresión de las especies autóctonas. En España, el cangrejo señal está presente en todas las provincias de Castilla y León, con una mayor presencia en el tercio nororiental de la región.
Condiciones de pesca
El cangrejo rojo de las marismas (Procambarus clarkii) y el cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus) podrán ser capturados bajo condiciones reguladas, estando permitido su control en determinadas masas de agua de Castilla y León. Estas masas incluyen aquellas ya delimitadas previamente por la Junta, otras que no fueron incluidas en delimitaciones anteriores, y se excluyen las que están tipificadas como refugios de pesca, donde no se permite la captura.
Los ejemplares capturados de estas especies no se podrán devolver vivos a las aguas, aunque se permite su posesión y transporte con fines de control o erradicación, siempre que se hayan pescado en las masas de agua autorizadas. El período de pesca autorizado para ambas especies va del 1 de junio al 31 de diciembre en las masas de agua delimitadas, salvo en los refugios de pesca declarados. En aguas de acceso libre se permite la pesca todos los días durante este período.
En cotos de pesca, aguas en régimen especial y escenarios deportivo-sociales, la pesca está permitida según los días hábiles del plan de pesca o los días inhábiles para la pesca con caña, evitando los días de competiciones, eventos oficiales o entrenamientos. En las provincias de Burgos, Palencia y Soria, la pesca está permitida hasta el 15 de octubre en determinadas masas de agua. El horario de pesca autorizado comprende desde una hora antes de la salida del sol hasta una hora después de su puesta.
Finalmente, cabe señalar que un informe de la Conferencia Hidrgráfica del Duero (CHD)confirma la presencia de hasta 108 especies de flora y 20 de fauna en la delimitación del río Duero. Según el estudio, las especies más comunes los dos cangrejos americanos, el cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus) y el cangrejo rojo (Procambarus clarkii), el visón americano (Neovison vison), la almeja asiática (Corbicula fluminea), el galápago de Florida (Trachemys scripta) y el avispón asiático (Vespa velutina).