Nadie lo vio venir excepto los cazadores: los ecologistas prohíben la caza en Doñana y ahora los jabalíes arrasan con las aves protegidas
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Los ecologistas que impulsaron durante años la prohibición de la caza en parques nacionales alertan ahora del crecimiento descontrolado de jabalíes y su impacto sobre aves protegidas en Doñana. Espacios como Monfragüe o Cabañeros se convirtieron en ejemplos de conservación tras el fin de la actividad cinegética, pero con el paso del tiempo la situación ha ido adquiriendo nuevos matices en algunos ecosistemas.
Organizaciones como Ecologistas en Acción o SEO/BirdLife han señalado que el bajo éxito reproductor de aves como el morito común o la garza imperial podría estar relacionado con la depredación de nidos por parte de estos animales. El morito común, que llegó a estar muy cerca de desaparecer en los años 90, había conseguido recuperarse, pero su estabilidad vuelve a estar en peligro en uno de sus principales refugios naturales. A este caso se suman otras especies como la cigüeñuela, la gaviota picofina, el fumarel cariblanco o la canastera, que también han sufrido daños en distintas zonas de la marisma.
Parque Nacional de Doñana
«El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa. Destaca sobre todo la marisma, de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada para miles de aves europeas y africanas. En el Parque viven especies únicas, y en serio peligro de extinción, como el águila imperial ibérica y el lince ibérico. Doñana supone la confluencia de un conjunto de ecosistemas (playa, dunas, cotos, mar», detalla el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El jabalí es una especie especialmente versátil. Su dieta omnívora y su elevada capacidad de reproducción le permiten adaptarse con facilidad a distintos entornos. En el caso de Doñana, su presencia no es algo reciente, pero en los últimos años se ha detectado un aumento notable de su población. Este crecimiento ha generado consecuencias indirectas que están generando una gran preocupación entre los expertos por la presión que ejerce sobre la fauna autóctona, en particular sobre las aves que anidan en el suelo. Entre las especies más afectadas se encuentran varias aves acuáticas que dependen de zonas de marisma para reproducirse.
Morito común y garza imperial
«Los 300 nidos de morito común y los 70 nidos de garza imperial ubicados sobre eneas en el lucio de Cerrado Garrido en Doñana, con unos 1.000 pollos y huevos, han sido depredados en su casi totalidad por los jabalíes. Tan sólo un 10% de las parejas de estas especies, 30 parejas de moritos y unas 10 de garza imperial, han podido conservar sus nidos en esta zona húmeda cerca del suelo, entre las eneas, frente a los depredadores que, en un par de semanas han accedido a ellos debido a la falta de eficacia del mallado que debía proteger de las colonias.
La malla instalada es ineficaz, siendo permeable para los depredadores oportunistas y, por tanto, no protege uno de los lugares de nidificación más importantes para el morito común en Doñana. Por ello, no ha impedido el acceso de los mayores depredadores de estas aves que hacen sus nidos a menos de un metro del suelo, los jabalíes, que en pocos días han destruido la mayor parte de esta colonia de morito común», señala Ecologistas en Acción.
El morito común llegó a estar prácticamente desaparecido en Doñana a finales del siglo pasado, lo que motivó la puesta en marcha de un programa específico de conservación en este espacio natural. Las actuaciones dieron resultado: desde las apenas siete parejas registradas en 1996, la población creció de forma sostenida hasta superar las 10.000 parejas nidificantes en 2017.
Desde 2010, la Estación Biológica de Doñana (CSIC) venía relacionando esta recuperación con la restauración ecológica de áreas como el lucio de Cerrado Garrido, una zona inundable que favoreció de nuevo la reproducción de la especie. Sin embargo, en los últimos años esta misma área ha sufrido alteraciones durante el periodo de cría, atribuidos a la actividad de jabalíes.
Gestión cinegética
Durante años, la gestión cinegética ayudó a mantener bajo control poblaciones como la del jabalí. Sin embargo, lo ocurrido en Doñana pone en evidencia lo que puede suceder cuando la gestión de la fauna silvestre se aleja de criterios técnicos y ecológicos y queda condicionada por enfoques ideológicos. Ahora, la situación no admite soluciones parciales ni respuestas improvisadas, y se plantea la necesidad de un plan de gestión del jabalí que sea inmediato. El objetivo debería centrarse en el equilibrio del ecosistema y en la conservación efectiva de las especies que dependen de él.
Ecologistas en Acción y SEO/BirdLife han solicitado la reactivación de los grupos de trabajo del Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana, haciendo especial hincapié en la convocatoria urgente del grupo de Biodiversidad. Argumentan que la situación actual exige una respuesta coordinada, ante unos hechos que podrían comprometer la viabilidad de las poblaciones de varias especies de aves protegidas en el Parque Nacional.