Los biólogos no lo vieron venir: investigadores españoles descubren que las jirafas pueden hacer sumas sencillas (al menos para comer)
Un equipo liderado por Iker Loidi, investigador de la Universidad de Barcelona, ha confirmado que las jirafas son capaces de sumar mentalmente pequeñas cantidades de comida, aunque fallan cuando se les pide restar.
El experimento se realizó con cuatro jirafas del Zoo de Barcelona, dos machos y dos hembras de entre 7 y 21 años, todas nacidas en cautividad. Ningún estudio anterior había puesto a prueba esta capacidad en ungulados no domesticados.
Cómo confirmaron que las jirafas pueden sumar mentalmente
Los investigadores presentaron a los animales tres recipientes opacos: dos amarillos, a los lados, y uno verde, en el centro. El experimentador mostraba brevemente el contenido de cada recipiente, los cerraba y trasladaba a la vista de la jirafa, pero fuera de su alcance, entre una y tres piezas de zanahoria del recipiente verde a uno de los amarillos. Después ofrecía a la jirafa elegir entre los dos recipientes amarillos, ya cerrados, sin que pudiera ver la cantidad final en ninguno de los dos.
Las cuatro jirafas acertaron la opción con más comida en un 68% de los intentos, muy por encima del azar, en las pruebas que exigían sumar hasta tres piezas a una cantidad inicial visible, alcanzando combinaciones de hasta cinco unidades. El resultado sitúa a estos herbívoros a la altura de primates como los orangutanes en tareas similares de combinación de cantidades.
El experimento incluyó también dos pruebas de control sin ninguna manipulación, en las que las jirafas debían recordar simplemente cuál de los dos recipientes tenía más comida. Todos los ejemplares, salvo uno en una de las condiciones, superaron también estas pruebas, lo que descarta que el éxito se debiera solo a la memoria de la cantidad inicial.
Por qué las jirafas fallan al restar mentalmente
Cuando el experimento se invirtió y las jirafas debían calcular cuánta comida quedaba tras retirar piezas de un recipiente, el acierto cayó al 57%, un resultado del azar. Lo mismo ocurrió en una tercera prueba que combinaba una resta y una suma sucesivas, donde el porcentaje de aciertos fue del 64%, sin diferencia estadística significativa frente al azar.
Los autores del estudio explican que restar exige un esfuerzo mental mayor que sumar, un patrón ya documentado en primates y también en niños pequeños, que aprenden antes a sumar que a restar.
El análisis reveló además que dos de las cuatro jirafas resolvían las pruebas incluso cuando no podían apoyarse en pistas simples, como fijarse en qué recipiente había tocado el investigador, lo que apunta a un cálculo mental genuino y no a un simple truco de observación.
Los investigadores relacionan esta capacidad con la forma de vida de las jirafas en libertad, animales que se alimentan de fuentes de comida dispersas y que viven en grupos que se dividen y se reúnen constantemente, lo que podría haber favorecido el desarrollo de estas habilidades numéricas básicas a lo largo de su evolución.
La revista Scientific Reports publicó el estudio firmado también por Álvaro L. Caicoya, Federica Amici, Pilar Padilla-Solé y Jordi Galbany.
Temas:
- Animales
- Barcelona
- Naturaleza