Profesores de Economía sobre el autoplagio de la tesis de Cuerpo: «Lo mínimo era citar sus propios trabajos»
Académicos de varias universidades cuestionan que el ministro no referenció un artículo propio previo
Explican a OKDIARIO qué es una tesis por compendio de artículos; lo que no es este caso según queda claro al leer la tesis
Varios profesores universitarios expertos en Economía han valorado para OKDIARIO las irregularidades detectadas en la tesis doctoral del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendida en 2017 en la Universidad Autónoma de Madrid. Las opiniones recogidas dibujan un cuadro de prácticas cuestionables: la mayoría considera que incorporar contenido propio publicado previamente sin citarlo es «altamente irregular» y señalan que «lo mínimo hubiera sido citar de forma inapelable sus propios trabajos previos».
Como ha desvelado este periódico, la tesis, disponible en el repositorio de la UAM, incluye páginas publicadas en 2012 para la fundación Funcas —cofirmado por el propio Cuerpo y por quien después se convertiría en directora de su tesis doctoral— sin que aparezca referenciado como tal en el texto.
El documento firmado por el hoy presidente del Gobierno en caso de baja o viaje oficial de Pedro Sánchez consta de apenas 112 páginas y carece de marco teórico inicial, dos características que también han llamado la atención de los especialistas consultados.
Un profesor de la Universidad Europea y doctor en Economía ha explicado a este medio que la tesis presenta una estructura interna contradictoria: «Ha presentado cada capítulo como un artículo independiente, pero posteriormente la tesis se defendió por la otra vía, la tradicional».
Este experto, que prefiere no ser citado por su nombre, también ha subrayado la exigüidad del trabajo: «La tesis apenas presenta un análisis econométrico entre unas cuantas variables, algo muy exiguo para una tesis doctoral», ha señalado, añadiendo que «el mínimo que se pide son cuatro artículos científicos, de unas 30 páginas cada una al menos».
Sobre la ausencia de marco teórico, este doctor ha sido rotundo: «No cuenta con un marco teórico previo, el cual debe ser el primer capítulo de cualquier tesis». Y en cuanto a las autocitas, ha añadido que, por desgracia, «el problema de las autocitas es muy frecuente en las investigaciones» y que por ello «las universidades son reacias a estas situaciones, inclusive prohibiéndolas». Precisamente la UAM en su actual código ético previene de esa mala praxis.
Otro académico universitario ha considerado que la circunstancia de incorporar un trabajo previo sin ninguna referencia es «altamente irregular». No obstante, ha matizado que «tal vez cabría una justificación, bien expresada y repetida con insistencia, que dejara clara la pertinencia de su inclusión en la tesis».
Este profesor ha recomendado además «una muy detenida comparación del texto de Funcas con la tesis, hecha por alguien experto en esa materia», antes de pronunciarse sobre el plagio de forma definitiva.
Otra voz contundente llega desde la Universidad de Pensilvania. Uno de los economistas en lengua española de mayor proyección internacional ha respondido: «No autocitarse no es ideal, pero apenas pasa de falta menor». Dice que «el hecho de que un capítulo de la tesis sea un artículo ya publicado es completamente normal. Así funciona hoy la investigación seria». Aunque dice que no es «escandaloso», sí que considera que conviene autocitarse si así lo requiere una tesis.
Por su parte, un catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid, ha señalado que la estructura por capítulos con bibliografía independiente «es algo muy normal». Sobre la falta de cita del artículo de Funcas, Cabrales ha admitido que «no sé por qué hizo eso», pero ha insistido en que «lo único extraño es por qué no se dice». «Supongo que es él quien debe explicar lo que pasó», ha concluido.
Otro docente, de la Universidad Carlos III de Madrid, dice que «yo hubiera citado el documento de trabajo con Pilar Poncela publicado por Funcas, que no es una editorial científica». «En cualquier caso es un problema muy leve, pues se trata de su propio trabajo no publicado en una revista académica», agrega.
Nuevos controles universitarios
Un profesor experto en tesis doctorales de la Universidad Rey Juan Carlos ha apuntado a OKDIARIO que los controles actuales sobre las tesis son muy distintos a los que existían en 2017.
«Ahora, cuando una tesis llega a un tribunal, se piden informes de expertos, al menos dos», ha explicado. Este docente ha descrito las prácticas cuestionables como algo parecido a «saltarse un semáforo en ámbar»: «Si te saltas uno, igual no pasa nada, pero si te saltas 20 todos los días, pues no». «Actualmente, esa tesis probablemente no hubiera salido publicada sin la autocita al artículo publicado por él cinco años antes», remacha.
El caso del vicepresidente ha recordado a anteriores controversias sobre plagios en tesis doctorales en España y en Europa, algunas de las cuales forzaron dimisiones de altos cargos políticos. El debate sobre los estándares académicos en las instituciones españolas vuelve así a primer plano, esta vez con el foco puesto en quien hoy dirige la política económica del país, la cuarta potencia de la eurozona.