Flores incumple el contrato con Adif que le prohíbe montar una discoteca para 1.500 personas

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Ubicación de la discoteca LAB, en el ático de la estación de tren de Chamartín (Foto: Grupo Alonso)

El contrato que el ente público Adif adjudicó en abril de 2014 al Grupo Alonso para alquilarle el ático de la estación de Chamartín prohíbe expresamente el uso de discoteca o sala de fiestas en sus instalaciones, según han confirmado a OKDIARIO fuentes oficiales del gestor ferroviario.

Por tanto, el Grupo Alonso estaría en estos momentos incumpliendo las condiciones del contrato de alquiler, ya que ha reabierto en uno de los locales la macrodiscoteca Macumba, rebautizada con el nombre de «espacio LAB». La sala Macumba estaba gestionada por el empresario condenado por las muertes del Madrid Arena Miguel Ángel Flores, que ahora se ha incorporado al Grupo Alonso como «coordinador de desarrollo».

Pese a ello, las fuentes oficiales de Adif consultadas indican que, por el momento, el ente público no va a tomar ninguna medida ante el evidente incumplimiento del contrato de alquiler de las instalaciones de la estación de Chamartín.

El gestor ferroviario considera que debe ser el Ayuntamiento de Madrid, en primera instancia, el que verifique si la licencia de apertura que ha concedido a la sala LAB como «restaurante con espectáculo» se corresponde realmente con la actividad que se desarrolla en el local.

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El empresario Miguel Ángel Flores, condenado por el Madrid Arena. (Foto: EFE)

En declaraciones a Tele Madrid, el director general de Eurotransac (Grupo Alonso), Hugo Jiménez, alegó el martes que la licencia de actividad de «restaurante con espectáculo» otorgada habilita a la sala LAB para ofrecer «espectáculos de variedades».

Pero como ha informado OKDIARIO, el supuesto restaurante no existe. En las dos ocasiones que ha abierto sus puertas la sala LAB (la fiesta de inauguración del pasado 19 de diciembre y la fiesta de Año Nuevo) ha funcionado como una macrodiscoteca con un aforo de 1.420 plazas.

En su dossier dirigido a la prensa, el Grupo Alonso sostiene incluso que la sala LAB es un espacio cultural muy adecuado para desarrollar «actividades educativas» como «charlas literarias». No ha ocurrido así hasta ahora.

«Adif declina cualquier responsabilidad»

El ente público Adif, dependiente del Ministerio de Fomento, adjudicó en abril de 2014 a Eurotransac SL (Grupo Alonso) el contrato de alquiler de los ocho locales situados sobre la estación de Chamartín por 7,7 millones de euros. El precio de salida de la licitación pública era de 5,5 millones.

Los ocho locales (entre los que se encuentra el ocupado por la discoteca LAB) suman una superficie de 9.200 metros cuadrados. La duración prevista del arrendamiento es de 10 años prorrogables.

El contrato permite desarrollar en estos locales «actividades de carácter comercial, cultural y de ocio compatibles con la explotación ferroviaria», pero prohíbe expresamente los usos de discoteca y sala de fiestas, según han confirmado fuentes oficiales de Adif.

El contrato también establece que corresponde al grupo adjudicatario «solicitar y obtener todas las licencias y autorizaciones necesarias, tanto nacionales como autonómicas y locales, que resulten legalmente preceptivas para desarrollar su actividad. Adif declina cualquier responsabilidad para el caso de que la actividad del arrendatario se desarrolle sin contar con las credenciales, licencias y autorizaciones preceptivas».

Condenado a cuatro años de cárcel

A través de su filial Madexu Gestión SL, el Grupo Alonso ha creado durante los últimos meses distintas sociedades para gestionar los negocios abiertos en el ático de la estación de Chamartín. Entre ellas, Rolling and Partners SL (que serviría para gestionar la pista de patinaje con capacidad para un millar de personas) y Ático Urbano y Restaurante and Partners SL, que explotaría el restaurante ubicado en el local 4. Ambos sociedades quedaron constituidas el pasado 15 de noviembre tienen a Hugo Jiménez Mota como administrador único.

Por su parte, Miguel Ángel Flores mantiene su despacho profesional en las instalaciones del Grupo Alonso en Chamartín y sigue gestionando (a través de la sociedad Canacur) el gimnasio Castellana Sport Club, situado frente a la estación.

En una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que todavía no es firme, Flores fue condenado el pasado mes de septiembre a cuatro años de cárcel como responsable de la muerte de cinco muchachas en la fiesta de Halloween celebrada en 2012 en el Madrid Arena. La Justicia debe resolver ahora el recurso presentado por Flores contra esta decisión.

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