Turquía impulsa el Canal de Estambul: el proyecto innovador de 45 km que unirá el mar Negro y el mar de Mármara
La construcción de un canal de 45 km para conectar el mar Negro con el de Mármara cuesta más de 1.000 millones de dólares
Turquía avanza con el proyecto del Canal de Estambul, una vía artificial de 45 kilómetros que conectará el mar Negro con el mar de Mármara. Esto supondría una ruta alternativa para los barcos que utilizan uno de los pasos marítimos más importantes del mundo. Además, la infraestructura, impulsada por el gobierno de Recep Tayyip Erdogan, busca desbloquear el tráfico marítimo del Bósforo y reforzar la posición estratégica del país turco. El coste del proyecto se estima en torno a los mil millones de dólares.
Canal alternativo al Bósforo
El gobierno turco presentó la construcción del canal en abril del año 2011 como una inversión estratégica y clave, pero las obras avanzan muy despacio. Los cimientos atravesarán la parte europea de Estambul y ofrecerán una alternativa al tráfico del estrecho del Bósforo, una de las rutas marítimas más transitadas. Además, la infraestructura tendrá una longitud de 45 kilómetros aproximadamente y permitirá el paso de grandes embarcaciones entre el mar Negro y el mar de Mármara sin la necesidad de utilizar el corredor natural que divide la ciudad de Estambul entre Europa y Asia.
Un proyecto de millones de dólares
El coste del proyecto se sitúa inicialmente en mil millones de dólares. Además del canal, el plan contempla el desarrollo de nuevas zonas residenciales, puertos, puentes e infraestructuras complementarias en los alrededores de la futura vía marítima. Las autoridades turcas afirman que el canal de Estambul reducirá el riesgo de accidentes marítimos en el Bósforo y generará importantes ingresos gracias al tránsito de buques comerciales.
Las críticas
El proyecto ha provocado una fuerte oposición por parte de los expertos en la materia, urbanistas y organizaciones ecologistas. Los más críticos señalan que la construcción del canal podría alterar los ecosistemas de la región, afectar a las reservas de agua potable de Estambul y provocar importantes cambios medioambientales en el entorno del mar Negro y el mar de Mármara. Además, los estudios han alertado sobre el impacto urbano que tendría la construcción de nuevas áreas residenciales relacionadas con el proyecto.
Finalidad del proyecto
Con este proyecto, Turquía busca reforzar su posición estratégica, consolidándose como uno de los principales nodos logísticos entre Europa, Asia y Oriente Medio. De esta forma, fortalecerán su influencia sobre algunas de las rutas comerciales más importantes del mundo. Aunque el proyecto es considerado como un gran desafío medioambiental. El gobierno turco mantiene su intención de convertir el canal en un emblema del país durante las próximas décadas.