TURQUÍA

Mientras el mundo entero se preocupa por el estrecho de Ormuz, Turquía lleva años pensando un proyecto que va a cambiar el comercio marítimo mundial

Dejado a el 20% del comercio global del petróleo paralizado, lo que se ha traducido en la subida del crudo y el combustible en todo el mundo

Mientras el mundo entero se preocupa por el estrecho de Ormuz, Turquía lleva años pensando un proyecto que va a cambiar el comercio marítimo mundial
Turquía

Desde el pasado 28 de febrero, que EEUU e Israel atacaron a Irán, a duras penas han dejado pasar a buques por el estrecho de Ormuz. Dejado el 20% del comercio global del petróleo paralizado, lo que se ha traducido en la subida del crudo y el combustible en todo el mundo.

Evidenciando en sólo un mes y medio la importancia del estrecho de Ormuz para el comercio marítimo a nivel mundial. Del mismo modo que el estrecho de Ormuz, el canal de Panamá, el de Suez o el Bósforo son importantísimos para el comercio.

Aunque el canal del Bósforo sea una formación natural, supone la única salida al mar Negro desde Rumania, Bulgaria, Ucrania, Georgia y los puertos del sur de Rusia. El Bósforo está regulado por la Convención de Montreux de 1936, la cual determina la libre navegación. De este modo, Turquía no puede cobrar a las embarcaciones que crucen el Bósforo.

Debido a esto, Ankara ha propuesto la construcción de otro canal, al oeste del Bósforo, como alternativa a este, y el proyecto tiene el nombre de Canal de Estambul. El nuevo canal que pretende construir Turquía también se conectaría con el mar Negro, con el mar de Mármara, y este con el Mediterráneo. Provocando que Turquía ganara fondos a través de todos los barcos que pasaran por allí.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha dicho que «Suez es la principal fuente de ingresos para Egipto. Votemos. Si Dios quiere, el Canal de Estambul será un soplo de aire fresco para nuestra ciudad.»

En base a datos publicados por The New York Times, el coste de construir ese megaproyecto es aproximadamente unos 15.000 millones de dólares, aunque algunos críticos creen que la cifra será más elevada, llegando incluso a los 65.000 millones.

Y si se da el caso de que el proyecto se materialice, el Canal de Estambul desplazaría a unas 800.000 personas. «Significa algo increíble, ¡guau!, en el buen sentido», mencionó en 2018 Mehmet Akarca, director general de prensa e información de Turquía y asesor del presidente. «Generará dinero; los barcos lo usarán y pagarán peajes por usarlo.»

Aunque hay dudas sobre la viabilidad del proyecto. Cruzar el Bósforo es gratuito, siempre que no se contraten servicios como remolcadores o asistencia técnica.

Según informó The New York Times, las autoridades afirman que habrá suficiente tráfico para que el canal sea rentable, aunque Refet Gurkaynak, profesor de economía en la Universidad de Bilkent en Ankara, ve poco probable que los transportistas decidan pagar cuando ya existe otro paso gratuito a pocos kilómetros de distancia.

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