No sólo lugares de paseo: El Foro de las Ciudades de Madrid analiza el papel de la naturaleza urbana
La naturaleza ha dejado de ser vista como un simple elemento decorativo para las ciudades
La infraestructura verde urbana contribuye a una mejor adaptación frente al cambio climático
Los expertos demandan planificación estratégica y presupuestaria para avanzar en renaturalización urbana
La naturaleza no es un elemento ajeno a la ciudad ni un patrimonio exclusivo de bosques remotos, montañas escarpadas o espacios protegidos. Como poblaciones que ocupan una elevada extensión del territorio, las grandes urbes también acogen multitud de ecosistemas complejos de los que la población obtiene beneficios económicos, sociales y ambientales.
Así se puso de manifiesto en el último laboratorio online celebrado por el Foro de las Ciudades de Ifema Madrid. Dicho encuentro contó con la participación de seis expertos que analizaron los retos y oportunidades asociados a los procesos de integración de la naturaleza urbana como solución para reforzar la resiliencia y mejorar la calidad de vida de la población.
En esta línea, los participantes coincidieron en que la presencia de la naturaleza en las ciudades ha dejado de ser considerada como un elemento meramente decorativo. La sociedad es cada vez más consciente de que la infraestructura verde resulta imprescindible para mejorar la salud física y mental de la población y reforzar la cohesión social.
Servicios ecosistémicos
Los intervinientes en el laboratorio también destacaron que la naturaleza urbana garantiza servicios ecosistémicos fundamentales, como la regulación térmica, la gestión sostenible del agua, la mejora de la calidad del aire, la conservación de la biodiversidad o la adaptación frente a los impactos del cambio climático.
Igualmente hicieron hincapié en la importancia de comunicar de forma clara a la población los beneficios que aporta la renaturalización del espacio urbano. Subrayaron que una información adecuada resulta clave para favorecer la implicación ciudadana y consolidar una cultura urbana que valore adecuadamente la infraestructura verde y sus beneficios.
Presupuestos y colaboración
También se remarcó en varias intervenciones la necesidad de contar con una adecuada dotación presupuestaria que reconozca la complejidad real de la infraestructura verde, que exige planificar debidamente las inversiones, dotar a los proyectos de recursos estables y trabajar con equipos compuestos por perfiles multidisciplinares.
En este contexto, la colaboración público-privada emerge como una de las vías más efectivas de cara a impulsar actuaciones eficaces y sostenibles. Los intervinientes coincidieron mayoritariamente en que las soluciones basadas en la naturaleza tienden a reducir costes a medio y largo plazo cuando se desarrollan dentro de una estrategia bien definida.

Diagnóstico compartido
En la primera parte del laboratorio, los participantes realizaron un diagnóstico compartido sobre los principales retos y demandas urbanas en relación con la implementación y mejora de los espacios naturales.
Como punto de partida, se puso de relieve que el concepto de infraestructura verde ha ido sustituyendo progresivamente a expresiones tradicionales como espacios verdes o parques y jardines, con el objetivo de subrayar que la presencia de la naturaleza en la ciudad debe entenderse como una infraestructura esencial.
En palabras de Paula Artime, vocal de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos (AEPJP), «a la naturaleza urbana hay que darle el rango de infraestructura verde urbana y ponerla al mismo nivel que al resto de infraestructuras que existen en la ciudad, ya que va a ser un elemento fundamental para la adaptación al cambio climático».
Renaturalización
Por su parte, Iñaki Viñuela, presidente de la Asociación Española de Paisajistas (AEP), reivindicó la importancia de su gremio dentro de los equipos que deben acometer el desafío que implica la renaturalización de las ciudades.
«Todas las ciudades sienten ahora la necesidad de renaturalizarse, y esto ocurre precisamente porque nos hemos desnaturalizado. La clave en estos momentos es no cometer los errores del pasado y cambiar la visión sobre estos proyectos de renaturalización, donde los paisajistas deben tener un papel más importante», remarcó Viñuela.
Ciudadanía consciente
Ignacio Sáenz, representante de la Asociación de Empresas de Gestión de Infraestructura Verde (ASEJA), destacó que la ciudadanía es cada vez más consciente del importante papel de la infraestructura verde.
Según Sáenz, «vivimos un momento en el que ya existe una demanda real de la ciudadanía, que quiere vivir en entornos urbanos que cuenten con una mayor presencia de la naturaleza. Ya no es una naturaleza decorativa u ornamental, sino que es una parte esencial para la calidad de vida de las personas».
El árbol como palanca
Juan María Odriozola, representante de la Asociación Española de Arboricultura (AEA) y responsable de arbolado del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, afirmó que «el árbol es la principal palanca de transformación urbana y climática».
«El problema es que todavía existe una falta de conocimiento sobre su verdadera importancia en muchos planes y proyectos, que necesitan contar con buenos equipos, además de disponer de herramientas adecuadas y presupuestos suficientes», añade Odriozola.

Fondos europeos
Nuria Preciado, jefa de Renaturalización Urbana del Área de Ciudades de la Fundación Biodiversidad, destacó durante su intervención el papel de dicha entidad en la gestión de fondos europeos destinados a proyectos de renaturalización urbana.
«Tenemos 73 proyectos en marcha, dotados con 194 millones de euros dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Ahora hemos lanzado otra nueva convocatoria con casi 40 millones de euros de los fondos FEDER. Buscamos que los proyectos tengan el máximo impacto posible en los territorios», explicó Peinado.
«Para ello no basta con implementar una acción concreta, sino garantizar que esa acción se hace dentro de un marco de planificación estratégica», insiste la responsable de la fundación.
Planificación estratégica
Finalmente, Gabriel Dorado, director del Máster en Jardines Históricos y Servicios Ecosistémicos de la Infraestructura Verde de la Universidad Politécnica de Madrid y coordinador del Jurado del Premio Árbol del Foro de las Ciudades de Madrid, puso el acento en la planificación estratégica.
En este sentido, señaló que «es importante que se definan las estrategias de renaturalización a nivel municipal para llegar a buenos resultados a la hora no sólo de implantar la infraestructura verde, sino también para mantenerla, de modo que sea capaz de dar a la ciudadanía todos los servicios ecosistémicos que se pretenden, y que derivan en bienestar y salud para los ciudadanos».
Casos de éxito
La segunda parte de este laboratorio estuvo dedicada a exponer casos de éxito de ciudades. En primer lugar, Artime puso en valor el Jardín del Recuerdo de Málaga, una necrópolis renaturalizada que integra espacios ajardinados en el cementerio municipal, y el proyecto Del Cloro a la Biodiversidad desarrollado por el Real Jardín Botánico de Córdoba y que ha permitido naturalizar fuentes y estanques urbanos.
Viñuela señaló el caso de Castellón, cuyo ayuntamiento ha impulsado una estrategia que incluye la creación de oasis climáticos en centros educativos, la renaturalización de láminas de agua, la implantación de cubiertas verdes y la transformación de rotondas y espacios residuales en pequeños nodos de sostenibilidad.
También elogió la acción del municipio de Rivas Vaciamadrid y su proyecto de transformación de un antiguo olivar residual en un «olivar vivo», mediante la regeneración del suelo, la incorporación de especies arbustivas y la creación de un ecosistema más diverso.

Parque Ventas de Madrid
Sáenz destacó el futuro Parque Ventas de Madrid como ejemplo de infraestructura verde de conexión. La actuación consistirá en una plataforma ajardinada de cerca de 16.000 metros cuadrados sobre la M-30 que conectará la infraestructura verde de los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal.
Odriozola expuso, por su parte, el ambicioso plan de Burdeos para plantar un millón de árboles entre 2020 y 2030, con una inversión de aproximadamente 35 millones de euros y una estrategia que incluye selección de especies adaptadas al cambio climático. También analizó la experiencia de Donostia-San Sebastián en la vegetalización de alcorques, que pasó de una gestión basada en herbicidas a un modelo de biodiversidad urbana.
Drenaje urbano sostenible
Preciado señaló ejemplos como los de Pamplona y Reus en la implantación de sistemas de drenaje urbano sostenible (SUDS) y planes integrados de infraestructura verde y azul, destinados a mitigar inundaciones, mejorar la calidad del agua y generar nuevos ecosistemas urbanos.
También destacó los casos de Santander en la gestión de especies exóticas invasoras mediante brigadas específicas y colaboración con entidades sociales, y de Granollers, primera ciudad en completar un proyecto de renaturalización financiado en el marco de la convocatoria de la Fundación Biodiversidad y centrado en la recuperación del entorno del río Congost.
Finalmente, Dorado incidió en la importancia de la gestión del suelo urbano como ecosistema vivo y en la necesidad de establecer redes interconectadas de parques, jardines, cubiertas y corredores ecológicos que permitan la movilidad de especies, reduzcan la fragmentación de la infraestructura verde y refuercen la biodiversidad urbana. En este contexto, mencionó actuaciones exitosas realizadas en ciudades como Huesca, Barcelona, Soria y Salamanca, entre otras localidades.
Encuentros preparatorios
Este laboratorio forma parte de una serie de encuentros preparatorios de la próxima edición del Foro de las Ciudades de Madrid. Dicho evento, organizado por Ifema, reúne a gobiernos locales, empresas, universidades y ciudadanía para debatir sobre el futuro de las ciudades desde una perspectiva sostenible, inclusiva e innovadora.
Esta nueva edición del Foro de las Ciudades de Madrid tendrá lugar en el citado recinto ferial madrileño entre el 9 y el 11 de junio de 2026. El Foro coincidirá con la Feria Internacional del Urbanismo y Medio Ambiente, TECMA; la Feria Internacional de la Recuperación y el Reciclado, SRR, y por primera vez con la nueva feria SOCIOCARE.