Las "reuniones bilaterales" de Sánchez en el G7 se limitan a cenar en medio de dos líderes

Vídeo: Europa Press

Moncloa había vendido que Sánchez participaría en la cumbre con un papel más activo que el de sentarse en una mesa a cenar, junto a representantes de 24 instituciones.

Ni participación en la cumbre ni bilaterales con el primer ministro británico, Boris Johnson, o el presidente del Banco Mundial, David Malpass, como había asegurado Moncloa en las jornadas previas al viaje del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, a Biarritz (Francia).

La presencia del jefe del ejecutivo en la cumbre anual del G7 se ha traducido en su participación en la cena oficial, junto a su esposa, Begoña Gómez, sentados entre Johnson y Malpass, lo que ha permitido al mandatario español conversar un rato con ellos, pero sin la privacidad ni la pomposidad de una reunión bilateral.

La pareja presidencial española se ha plantado en las puertas del Hotel du Palâis, un cinco estrellas gran lujo sobre el mar, antes de que el presidente francés, Emmanuel Macron, y su esposa Brigitte se apostaran en el lugar de la recepción como anfitriones, un error de protocolo que les ha obligado a improvisar ya en el interior una foto más oficiosa.

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Sánchez, en la única foto en solitario con un líder mundial en el G7, hablando con Macky Sall, presidente del Senegal.

Sánchez ha podido participar en la cena, precisamente, gracias a Macron. El mandatario francés tuvo la deferencia de invitar al presidente del Gobierno en funciones, en agradecimiento al esfuerzo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en garantizar la seguridad de la cumbre, con un despliegue de más de 7.000 agentes en la frontera de Irún.

Durante muchas semanas, Moncloa había vendido que Sánchez participaría en la cumbre con un papel más activo que el de sentarse en una mesa a cenar, junto a representantes de 24 instituciones -entre ellas el Gobierno de Burkina Faso, Chile, India, Irán, Estados Unidos o Canadá- y sus respectivas parejas.

La suerte, o el protocolo -que todos los países conocían de antemano-, ha querido que Sánchez y Gómez se sentasen junto a Johnson y Malpass, con quienes aparentemente el jefe del ejecutivo había previsto una reunión bilateral que Moncloa ha cancelado en el último momento "debido al retraso del programa".

Así, cuestiones tan importantes como el futuro de miles de españoles que viven en Reino Unido ante el Brexit, la situación de Gibraltar o el rumbo de la economía española en el marco de la economía global, se han despachado entre copas de vino y migas de pan.

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