Quién es Reza Pahlavi, el hijo del último sah de Persia que anima a derrocar a Jamenei y se ve con Netanyahu
Tiene 65 años y lleva casi toda su vida, medio siglo, exiliado en EEUU
Ha visitado a Benjamin Netanyahu, lo que le genera a la vez apoyo rechazo en sectores nacionalistas iraníes
En los últimos días, ha llamado ocupar plazas en Irán y enarbolar la bandera del león y el sol

Con las calles de Irán ardiendo en protestas masivas contra el régimen teocrático de los ayatolás y su represión brutal y asfixia económica, Reza Pahlavi, el hijo mayor del último sah de Persia, ha dado un paso al frente desde su exilio en Estados Unidos, donde ciertamente, es fácil dar ese paso al frente. Desde allí se ha postulado abiertamente para liderar una transición ordenada hacia la democracia si el régimen terrorista de Ali Jamenei colapsa.
Reza Pahlavi, de 65 años, lleva casi toda su vida, medio siglo, exiliado en EEUU. Por ahora, no habla de restaurar la monarquía absoluta de su padre ni de sentarse en un trono por derecho divino; insiste en que su papel sería el de custodio temporal, un facilitador que una a monárquicos, republicanos, laicos y hasta sectores de las fuerzas armadas disidentes. Una tarea francamente pírrica, teniendo en cuenta las tribus de un país étnicamente diverso: persas, azeríes, kurdos, luros, baluchíes, turcomanos, qashqai.
En los últimos días, sus llamadas a ocupar plazas en Irán, enarbolar la bandera del león y el sol, y mantener la desobediencia civil han resonado con fuerza: miles corean «¡viva el sah!» y su nombre en manifestaciones que el régimen de los ayatolás reprime con violencia, mientras él, desde lejos, promete evitar el caos y devolver a Irán su dignidad recordando el legado de su padre, un régimen autoritario, aunque modernizador, con luces y sombras.

Formación y vida personal
Reza Pahlavi fue educado como príncipe heredero y en 1967 es oficialmente nombrado como tal durante la coronación de su padre, Mohamed Reza Pahlavi, el último sha de Persia. Su madre es la célebre y Farah Diba, tercera esposa del monarca.


En 1978, con 17 años, viajó a Estados Unidos para estudiar Ciencias Políticas y entrenarse como piloto de caza en la Fuerza Aérea, pero la revolución de 1979 en su país le impidió regresar. Completó sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad del Sur de California. Está casado con Yasmine Etemad-Amini, una abogada iraní-estadounidense, con quien tiene tres hijas: Noor, Iman y Farah.

Su padre, Mohammad Reza Pahlavi, gobernó con un régimen autoritario que combinaba modernización acelerada, denominado Revolución Blanca, caracterizada por la reforma agraria, los derechos de las mujeres y la industrialización del país, pero con una fuerte represión política.
Su SAVAK (policía secreta) torturaba y hacía desaparecer a opositores, había censura, elecciones controladas y un culto a la personalidad. Fue un sistema autocrático con escaso pluralismo político real, gran corrupción en la corte y una brecha enorme entre la élite y las mayorías.
Pese a ello, muchos iraníes recuerdan esa época con nostalgia por la estabilidad social y el crecimiento económico.
Líder de la oposición iraní en el exilio
Reza Pahlavi es líder desde 2013 de una organización llamada el Consejo Nacional Iraní para Unas Elecciones Libres, una suerte de aparato político desde el que ha montado una alternativa al hoy vulnerable régimen iraní.
Desde el exilio, se ha convertido en la figura más visible de la oposición no revolucionaria islámica al régimen de los ayatolás. Defiende la integridad territorial de Irán, un estado secular (separación total entre religión y Estado) y una democracia con plenos derechos humanos y libertades individuales
Asegura que no busca imponer la monarquía, sino que, según dice, pretende liderar un periodo transitorio hacia una democracia plena, pero dejando que los iraníes decidan en referéndum si quieren monarquía constitucional, república u otra forma de gobierno.
En los últimos días, los más represivos del régimen terrorista de los ayatolás, Reza Pahlavi ha llamado repetidamente a hacer manifestaciones coordinadas y ha ganado apoyo en la diáspora y sectores de las protestas dentro de Irán.
Pese a los numerosos vítores que se lanzan en las protestas de Irán, el heredero del trono persa también tiene enemigos dentro de Irán. Por ejemplo, ha visitado a Benjamin Netanyahu y ambos mantienen alianza pública que se mantiene a través de declaraciones y contactos con altos cargos israelíes. Ello que le genera a la vez apoyo rechazo en sectores nacionalistas iraníes porque podría decirse que es aliado de Israel.
Además, algunos opositores, especialmente grupos de izquierda y republicanos radicales, lo acusan de querer concentrar poder en la transición y de representar un retorno elitista. Su apoyo real dentro de Irán es difícil de medir por la represión, aunque las protestas recientes han mostrado un respaldo simbólico significativo.