Ciencia

La falla de San Andrés alcanza su mayor tensión en 1.000 años: así sería el temido ‘Big One’ que preocupa a los expertos

Expertos han encontrado una acumulación excepcional de tensión en la zona donde confluyen las fallas de San Andrés y San Jacinto

Imagen generada con IA.
Imagen generada con IA.
Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

El temido Big One, el gran terremoto que podría sacudir California, vuelve a estar en el centro de la investigación científica. Un estudio ha reconstruido mediante modelos físicos los ciclos sísmicos de los últimos 1.000 años y ha encontrado una importante acumulación de tensión en el sistema de fallas del sur de California. El hallazgo no permite predecir cuándo ocurrirá un gran terremoto, pero sí ayuda a comprender por qué esta región continúa siendo una de las zonas sísmicas más vigiladas de Estados Unidos.

Un milenio bajo estudio

La investigación ha analizado un registro paleosísmico de aproximadamente 1.000 años para reconstruir cómo se ha acumulado y liberado la tensión tectónica en las fallas de San Andrés y San Jacinto. Los investigadores se han centrado especialmente en el Cajon Pass, un paso montañoso situado entre Los Ángeles y el área de San Bernardino donde confluyen importantes estructuras tectónicas. El modelo calcula que, para 2025, la tensión de Coulomb alcanzaba valores elevados en varios segmentos de estas fallas.

El dato que ha despertado mayor interés se encuentra en el denominado segmento San Jacinto Bernardino, donde el modelo estima unos 3,6 megapascales de tensión de Coulomb, frente a 2,8 megapascales en el segmento Mojave South y 1,8 en North San Bernardino. Los autores también identifican rangos de tensión previos a terremotos en los diferentes segmentos, aunque estas cifras proceden de un modelo y no funcionan como un contador que permita saber cuándo llegará el próximo terremoto.

El ‘Big One’ no se puede predecir

La investigación vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que lleva décadas preocupando a California, como es la posibilidad de que se produzca un terremoto de magnitud 7 o superior en una de sus grandes fallas. El histórico terremoto de Fort Tejon de 1857, de magnitud estimada 7,9, rompió más de 330 kilómetros de la falla de San Andrés y continúa siendo una referencia fundamental para estudiar el peligro sísmico del sur del estado.

Sin embargo, hablar de una llegada inminente del Big One sería ir demasiado lejos. La ciencia actual no puede determinar el día, el mes ni el año en que ocurrirá un terremoto concreto. Lo que sí pueden hacer los investigadores es estudiar la acumulación de deformación, los terremotos históricos y la geometría de las fallas para estimar el peligro a largo plazo. El propio USGS utiliza modelos probabilísticos y escenarios para evaluar este riesgo, no predicciones exactas.

Lo último en Internacional

Últimas noticias