Pintura

Cómo pintar con rodillo de manera correcta

pintar con rodillo
Pintar con rodillo es lo más eficaz en superficies amplias

El rodillo es uno de los mejores utensilios para pintar, especialmente cuando se trata de superficies amplias, como las paredes o el techo. ¿Quieres saber cómo pintar con rodillo de manera correcta? Sigue leyendo y toma nota de las claves para hacerlo bien.

Pintar paredes o techos con una brocha resultaría muy incómodo, y además tardaríamos mucho más tiempo en hacerlo. El rodillo es la mejor herramienta en este caso, y su utilización es realmente sencilla, por lo que cualquiera puede hacerlo siguiendo un par de consejos.

Claves para pintar con rodillo de manera correcta

  1. Al utilizar un rodillo, la primera capa la tienes que aplicar siempre en franjas verticales que tengan un ancho del doble del rodillo. Las franjas deben solaparse para evitar que al pintar queden huecos vacíos, pero tampoco tanto como para que se acumule demasiada pintura en el mismo lugar.
  2. La segunda mano debe aplicarse en franjas horizontales y en la dirección transversal a la primera mano. Al hacerlo así te aseguras de que la pintura queda repartida de manera uniforme.
  3. En las zonas en las que no puedes llegar bien con el rodillo, como las esquinas, utiliza una brocha, siempre antes de que empieces con el rodillo para evitar manchas si se hace después.
  4. Es muy importante que tengas en cuenta que para pintar con rodillo tienes que deslizarlo suavemente, no es necesario presionar contra la pared. De hecho, si lo haces podrías estropear el rodillo y la pintura podría correrse.
  5. Para las zonas más altas es aconsejable utilizar una extensión para el rodillo, así pintarás con mayor comodidad y no tendrás que estar subiéndote a escaleras.
  6. Antes del primer uso es recomendable envolver el rodillo en cinta adhesiva y quitársela, así eliminarás las fibras sueltas. Si no lo haces, pueden quedarse pegadas en la pared, y además la pintura se derramará.
  7. A la hora de empezar a pintar con rodillo, comienza por la esquina inferior de la pared y sube hasta el techo con una ligera inclinación. Lleva el rodillo al suelo nuevamente y pasa por el mismo sitio, pero en esta ocasión en línea recta.
  8. Cuando hayas terminado de pintar la pared, estando la pintura aún fresca, vuelve a pasar el rodillo por todo, pero en esta ocasión sin ponerle pintura.

Lo último en How To