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Vox expulsa a Ortega Smith por negarse a dejar la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid

La expulsión es provisional hasta que se resuelva el expediente

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Javier Ortega Smith.
Paula Ciordia

Javier Ortega Smith ha sido expulsado de Vox por negarse a dejar la portavocía del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid. La medida de carácter cautelar ha sido adoptada para impedir «nuevas resoluciones contrarias al partido» y con el fin de «garantizar el normal funcionamiento del Grupo Municipal», señalan desde Bambú. Ahora se abre un plazo para que Ortega Smith pueda presentar alegaciones antes de que su expulsión de Vox sea definitiva.

El pasado 12 de febrero se acordó por unanimidad por parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) el cese del que hasta ahora había sido portavoz en el Ayuntamiento de Madrid. La nueva portavoz elegida por Vox había sido Arantxa Cabello. Sin embargo, Ortega Smith desautorizó duramente a la concejal a través de un escrito, tratando de boicotear el nuevo nombramiento y la reunión que Cabello había convocado con el equipo municipal.

Expulsión de Ortega Smith de Vox

Teniendo en cuenta la resolución adoptada por el CEN, Ortega Smith habría buscado este desencuentro con la cúpula de Vox, no respetando ni los Estatutos y ni disciplina del partido, para forzar una crisis interna en el Ayuntamiento. De hecho, en sus redes sociales, sigue manteniendo en la descripción de su perfil el cargo de portavoz municipal.

Según fuentes municipales de Vox, el ex portavoz había convocado una reunión este próximo jueves con la intención de «purgar a varios concejales», lo que hubiera sembrado el caos en el grupo municipal con una situación sin precedentes ante un miembro de Vox que no acata la decisión tomada por el órgano competente.

El pulso de Ortega Smith con la dirección nacional y especialmente hacia Santiago Abascal es de hace tiempo. Se evidenció con su asistencia en la presentación de Atenea, el think tank del ex portavoz Iván Espinosa de los Monteros. Dos personalidades contrarias y que no habían congeniado dentro del grupo parlamentario desde la formación de Vox, pero que se han dejado ser vistas juntas en los últimos meses mostrando afinidad, a fin de perpetuar la imagen de «los orígenes de Vox», como ellos mismos reivindican en sus redes sociales.

La portavocía en el Ayuntamiento era el único papel que le quedaba en Vox hasta la pasada semana. Santiago Abascal y la cúpula habían perdido la confianza en él, tras continuos desacatos a las decisiones políticas de la formación en pleno crecimiento.

El todavía diputado en la Cámara Baja no aceptó que Vox optara por relevarlo como portavoz para nombrar a Carlos H. Quero. Una apuesta de Vox por dar un giro juvenil a las primeras figuras del partido, en consonancia con las políticas más ambiciosas que están logrando ampliar el espectro del votante, en lo que se ha acuñado como la lepenización de la formación, capaz de atraer a la clase trabajadora a sus postulados como ha pasado en Francia con Marine Le Pen.

De hecho, contrariamente a lo que se ha dicho, Ortega Smith no representaría precisamente el ala más liberal de Vox. Una imagen que empezaba a lastrar en la formación dado que Ortega Smith se mostraba contrario a dejar paso a las nuevas generaciones.

Así fue con Julia Calvet, la diputada catalana que fue nombrada como nuevo miembro de la Ejecutiva de Vox el pasado diciembre, tras el auge de la formación entre los jóvenes. Además desde Vox achacan Ortega Smith de falta de autocrítica, tras los resultados cosechados en las últimas elecciones municipales, en las cuales el popular José Luis Almeida logró la mayoría absoluta.

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