Sánchez prepara un nuevo golpe a la ganadería: cobros por la contaminación y límites al transporte

Pedro Sánchez granjas
Pedro Sánchez.

Las pesadillas de los ganaderos no han acabado, ni mucho menos. Si hasta ahora el debate se había centrado en las grandes granjas, ahora se centrará en sus emisiones contaminantes. El Gobierno en pleno respalda ya sacar adelante en 2022 una nueva batería legislativa para exigir la implantación de sistemas de control de la contaminación y limitar las condiciones de transporte de animales. Todo un incremento de costes que puede terminar de matar la rentabilidad de infinidad de granjas.

El principal de estos nuevos textos legales saldrá bajo la forma de real decreto. El Gobierno en pleno -socialistas y comunistas- ha dado ya el visto bueno al inicio de los trabajos. Y el texto pretende “regular el registro general de mejores técnicas disponibles en explotaciones y el soporte para el cálculo, seguimiento y la notificación de las emisiones en ganadería”. El objetivo oficial de este real decreto es “contribuir a los objetivos climáticos de España, en la parte de la ganadería”. Traducido: limitar las emisiones contaminantes de las granjas ganaderas.

Aumento de costes

El impulsor de este texto es uno de los ministerios socialistas: el de Agricultura, Pesca y Alimentación que comanda Luis Planas. El resultado será el incremento de costes de las granjas por varias vías. La primera, por la adaptación de sus infraestructuras a todos los sistemas de medición de las emisiones. El segundo por el pago que suponga el exceso de emisión contaminante con respecto al baremo establecido por la Administración.

No será la única vía de incremento de costes para los ganaderos. Porque también el transporte de animales soportará una nueva regulación más restrictiva. También en el actual año, el Gobierno de Pedro Sánchez pretende tener en el BOE un nuevo “real decreto sobre normas de sanidad y protección animal durante el transporte”. El objetivo de este texto será el de “actualizar la normativa vigente en las materias mencionadas, a la luz de la experiencia adquirida y de acuerdo con las nuevas normas de la Unión Europea que son relevantes en materia de transporte de animales”.

Y, por último, los equipos de Agricultura de Sánchez y Planas preparan el lanzamiento de un tercer real decreto “por el que se modifica el Real Decreto 638/2019, de 8 de noviembre, por el que se establecen las condiciones básicas que deben cumplir los centros de limpieza y desinfección de los vehículos dedicados al transporte por carretera de animales vivos, productos para la alimentación de animales de producción y subproductos de origen animal no destinados al consumo humano, y se crea el registro nacional de centros de limpieza y desinfección”.

El resultado final será el de incrementar, de nuevo, los costes de la explotación ganadera. Y es que, como reconoce la documentación oficial del Gobierno, el objetivo del nuevo real decreto será el de “permitir la implantación de nuevas tecnologías de desinfección de vehículos de transporte que pueden realizarse fuera de los centros de limpieza y desinfección, modificar las condiciones de los centros de mataderos de bajo riesgo y establecer la obligatoriedad de grabar los procesos de limpieza y desinfección en una base de datos oficial”.

Todo ello elevará los costes de la ganadería. Lo hará en plena pelea por la redacción del tamaño de las granjas, algo que, como todo el Gobierno sabe, supondrá una notable reducción de los márgenes de explotación de las granjas y que, de hecho, forzará a muchas de ellas, a la desaparición. Y lo hará mientras Alberto Garzón sigue insistiendo para reducir el consumo de carne en base a medidas adicionales cuya principal consecuencia será, efectivamente, la pérdida de márgenes de beneficio de las explotaciones ganaderas y de su competitividad frente al exterior.

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