Contratación del Estado

Sánchez no tiene quién haga la comida de Moncloa: saca un contrato de urgencia ante el plantón de empresas

"Se tenderá en la composición de las distintas modalidades de menú y de platos combinados a la reducción de calorías", exige Moncloa en el pliego

Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de La Moncloa.

El Ministerio de Presidencia ha sacado a licitación el servicio de restauración en el Complejo de La Moncloa, además de la limpieza y atención en distintos espacios, como la cafetería. El contrato, con un presupuesto base de 2,3 millones de euros y una duración de cuatro años, tiene por objeto la prestación de «servicios de cantina y otros servicios de cafetería para clientela restringida», entre otros, dirigentes políticos, altos cargos, asesores o funcionarios. También se incluyen las «comidas de protocolo» que se sirven en distintas reuniones y encuentros que se celebren en el Complejo.

La Moncloa se ha visto obligada a la tramitación urgente del expediente y a ampliar el plazo de presentación, ante la falta de ofertas.

El primer anuncio se publicó el pasado 22 de enero, estableciendo como límite hasta el 5 de febrero para que las empresas hicieran su propuesta. Sin embargo, y aunque varias de ellas se interesaron por el contrato, ninguna acabó formalizando una oferta. La Moncloa no oculta su temor: «Es previsible que la licitación quede desierta». Por ello, se ha procedido a una ampliación de plazo de dos semanas, «de forma que los posibles licitadores cuenten con el tiempo necesario», se explica.

El contrato incluye la contratación de servicios de restauración en el comedor-autoservicio, cafeterías y espacios destinados a estos fines del Complejo de La Moncloa, incluida la explotación de las máquinas expendedoras de comida y bebida.

La Moncloa justifica la necesidad de este servicio en su «relevancia institucional», que «precisa de una atención sin demora», además de su  «ubicación relativamente alejada del centro de la ciudad, que dificulta y retrasa enormemente el acceso a servicios de restauración exteriores al Complejo».

Para la adjudicación se tendrán en cuenta, además del precio, criterios como la organización del servicio; la composición de los menús, platos combinados y comidas de protocolo; la calidad de los productos o la existencia de un plan de ahorro y eficiencia energética. Se obliga a las empresas, por ejemplo, a diseñar sus preparaciones siguiendo «los criterios de una dieta equilibrada y saludable».

«Reducción de calorías»

Se ofrecerán distintas opciones de menú (normal, reducido y de régimen), además de comidas para llevar. El pliego determina incluso la composición de los platos, de forma que las ensaladas y verduras deben suponer la mitad, las pastas (10%), las legumbres (20%), el arroz (10%), la carne (20%), los pescados (35%), aves (20%), huevos (15%), frutas (65%) y dulces (10%). Se puntuará que los productos sean de agricultura o ganadería ecológica, además de su frescura o la utilización de productos de «comercio justo» y de «primera calidad».

Además, se establece que se utilizarán «preferiblemente formas de cocinar bajas en grasas, aceite de oliva virgen extra y un reducido uso de sal y de conservantes». «Se tenderá en la composición de las distintas modalidades de menú y de platos combinados a la reducción de calorías«, se añade.

Además, se desecharán los artículos «que tengan un defecto» o que no tengan «la debida calidad organoléptica o nutricional».

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