El río que impulsa a Vox: el voto protesta por las riadas y cauces sucios crece en la ribera del Huerva
Cadrete, María de Huerva y Cuarte de Huerva suman una población de unos 27.000 vecinos
Son municipios muy afectados por las riadas y las inundaciones desde hace décadas

Los municipios afectados por las riadas y los cauces sucios del río Huerva podrían cambiar la balanza electoral de Vox en Aragón con los votos que recabase en la provincia de Zaragoza.
Según sondeos internos que maneja la formación que lidera Santiago Abascal, el río Huerva podría impulsar el voto protesta ante el hartazgo de las inundaciones en los municipios zaragozanos que atraviesa. En la provincia de Zaragoza, en las pasadas elecciones, Vox obtuvo 4 escaños –duplicando el resultado de 2023–. En los últimos sondeos, a la formación de Abascal le dan entre 6 y 7 escaños.
Una lucha que Vox ha hecho suya, amparada en el rechazo al Pacto Verde de la Unión Europea, y en la denuncia del estado del cauce de los ríos hasta el punto de ponerla sobre la mesa a la hora de negociar los últimos presupuestos con el PP en Aragón. Además, hay que recordar que la formación lo incluyó en el acuerdo programático que selló con los populares para conformar el gobierno de coalición, destinado el primer año un millón de euros para limpiar el cauce de los ríos.
A finales del pasado mes de septiembre, la pesadilla de las riadas volvieron al cinturón del Huerva. Las construcciones de viviendas en zonas inundables, la falta de infraestructura que canalicen las aguas, así como la construcción de nuevas carreteras, lleva a municipios como Cuarte de Huerva, Cadrete, Santa Fe o María de Huerva, a vivir con demasiada frecuencia dramáticas inundaciones.
«Cualquier día pasa una desgracia», es la frase más repetida entre los vecinos de estas localidades que reúnen unos 27.000 vecinos –de los casi un millón que tiene la provincia de Zaragoza–. En la zona, recuerdan la gran riada de 2013, que llevó a fundar, dos años después, la Plataforma de afectados por las riadas e inundaciones del Río Ebro (Asafre) –que reúne a más de 100.000 afiliados directos de las riberas de Aragón, Cantabria, La Rioja, Navarra, salvo Cataluña, porque tiene regulada el agua gracias al embalse de Ribagorza–.

Por otro lado, la DANA de Valencia ha generado mayor sensibilidad ante este problema. También hacia otras zonas afectadas, como La Muela o la Puebla de Alfindén, que en muchas ocasiones derivan el agua al cinturón del Huerva, produciéndose escenas como las descritas.
Las imágenes de varios empresarios sacando barro de las naves de uno de los polígonos de Cuarte de Huerva circularon por redes sociales. La indignación en esta zona se intensifica entre los vecinos convencidos de que «se puede evitar», dado que es un punto de confluencia entre la carretera de Valencia y la autovía A-23. Lluvia sobre mojado, porque en 2023 una fuerte tormenta lo anegó todo.
La caza de votos de PP y Vox en Aragón
En los citados municipios, el PP gobierna en todos. Si bien, tanto en Cadrete –donde Vox es la segunda fuerza– como en María de Huerva –este último hasta X, cuando se rompió- lo hacían con coalición con Vox. De estos, Cadrete apunta a convertirse en un punto fuerte para Bambú. El teniente de alcalde, Jesús García, insiste en que se necesitan infraestructuras hidráulicas de prevención de riadas y lluvias torrenciales.
Una demanda que se materializó en una iniciativa que –salvo Chunta Aragonesista (Cha)– apoyaron todas las formaciones. Vox la registró también las Cortes de Aragón, pero el adelantamiento electoral no permitió que prosperara. «Nuestros frutos serán el trabajo de algo que empieza ya en 2019», señala García, «aquí somos la fuerza que más sube». García recuerda que «hubo malestar con el Gobierno de Aragón porque las ayudas por las riadas del pasado otoño no superaron los 150.000 euros por Ayuntamiento, además de la burocracia». «Hay personas que ya habían perdido en bienes materiales unos 80.000 euros», lamenta.
Además, en municipios como La Puebla de Alfindén y La Muela, pese a ser de izquierdas, la tendencia en las últimas elecciones –tanto municipales como autonómicas– es un ascenso de la derecha.
Pese a ello, desde el PP insisten en que no tienen competencias y que la limpieza de los cauces de los ríos debe autorizarla la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Por su parte, Vox insiste en que «sí se puede acometer», basándose en las competencias autonómicas en materia de gestión del riesgo de inundaciones en tramos urbanos de cauces y barrancos de alta peligrosidad por riesgo para personas y bienes.
A finales de este año, el candidato de Vox a la presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco, protagonizó una campaña viral en redes subido a un tractor, retando a Azcón a que se subiera con él para «hacer frente al Pacto Verde». El de Vox apuntaba con ello a la Agenda 2030 y a «limpiar los cauces de los ríos, porque es una cuestión de supervivencia de los más de 55.000 aragoneses que viven del campo».
El espejo de Extremadura
El optimismo de Vox sobre el cinturón del Río Huerva viene motivado de «escuchar la calle» y de analizar «lo que ha pasado en Extremadura», señala la formación «poco amigo de encuestas».
En Extremadura, en el municipio de Jarandilla de la Vera –uno de los afectados por inundaciones– en las últimas municipales Vox, irrumpió con 3 concejales, y el PP perdió uno, aunque la mayoría la mantuvo el PSOE.
Mientras que en las autonómicas del pasado 21 de diciembre, Vox siguió subiendo, respecto de las de 2023. Un crecimiento de votos que además de Vox también experimentó el PP, mientras el PSOE perdió casi mitad de los votos, pasando del 43% al 25,7%, dando Vox el sorpasso a los socialistas, algo que podría suceder en estas elecciones en Aragón, según sostienen.