Crisis Rusia-Ucrania

Sánchez concede al PP el mismo trato que a Bildu en la crisis de Ucrania

PSOE PP abstención
Pedro Sánchez y Pablo Casado.

Pedro Sánchez quiere dar al Partido Popular, principal partido de la oposición, el mismo peso en sus contactos que al resto de grupos parlamentarios, como Bildu, formación que le sostiene en La Moncloa: lo ha demostrado ante la crisis de Ucrania, la cuestión más urgente que afronta ahora mismo el Ejecutivo y de indudable relevancia para el perfil internacional de España. El presidente del PP, Pablo Casado, tuvo que tomar este miércoles la iniciativa y llamó a Sánchez a la vista de que el socialista, en un gesto diferencial, no pensaba informarle personalmente. Hasta entonces, ambos llevaban ocho meses sin hablar -la última vez también fue Casado quien tuvo que dar el paso-, lo que evidencia la frialdad en sus relaciones.

Sánchez quiere que el asunto se despache a nivel parlamentario y no tiene intención de dar un trato preferencial al líder de la oposición. Como hasta ahora, será el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, el encargado de mantener «puntualmente informados» a los grupos, según fuentes de Moncloa, y el presidente del Gobierno sólo se implicará «si las circunstancias lo hicieran necesario», sin mayor concreción ni compromiso.

Albares ya contactó este fin de semana con los portavoces de Exteriores de los grupos en el Congreso para informarles de la postura española, y así seguirá siendo. De no ser por la llamada de Casado, el líder socialista no habría descolgado el teléfono para compartir información con el jefe de la oposición. Una situación inédita en las relaciones entre los dos principales partidos de un país, y más aún, tratándose de un asunto de Estado, como insisten desde Génova. La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, ya advirtió a Sánchez este martes que «nadie puede gobernar en una democracia como si fuera Vladimir Putin» y señaló que «está políticamente obligado a informar al jefe de la oposición sobre la crisis en Ucrania». Según el PP, Sánchez debería tener claro que cuando las grandes políticas de Estado están “en juego” es su partido «el único que estará a su lado en el Congreso y en el Senado», no ERC ni Bildu.

No es la primera vez, de todas formas, que el presidente socialista evita la interlocución con Casado en los grandes asuntos internacionales en lo que va de legislatura. Durante la tensa evacuación de Afganistán, el pasado agosto, no le telefoneó, y en la crisis migratoria de Ceuta -mayo de 2021- fue también el dirigente popular el que tuvo que tomar la iniciativa ante la inacción de Sánchez.

Veinticinco minutos

La conversación de este miércoles duró 25 minutos. Casado reiteró «todo el apoyo del PP para ejercer sus obligaciones en el marco de la OTAN» y reclamó a Sánchez una «mayor transparencia», exigiéndole que comparezca en el Congreso de los Diputados, algo que el socialista no tiene previsto hacer hasta el próximo 16 de febrero. Además, el líder del PP aprovechó para transmitir a Sánchez la importancia de la unidad de acción dentro del Gobierno, tal y como está sucediendo en el resto de países europeos, en alusión a las visibles diferencias entre PSOE y Podemos.

Desde Moncloa, por su parte, se destacó que la posición de España «se basa en garantizar el principio de legalidad internacional, que pasa por respetar la integridad territorial de las naciones, como es el caso de Ucrania» mediante «la unidad en el seno la Unión Europea, así como la coordinación de la UE con la OTAN para garantizar un diálogo exigente con Rusia».

Más tarde, públicamente, Sánchez evitó afirmar si acudirá al Congreso para dar información sobre la crisis de Ucrania. En rueda de prensa tras reunirse con la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, se limitó a decir que lo hará «más adelante, cuando corresponda», sin aportar más detalle.

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