ACCIDENTE DE TRENES EN CÓRDOBA

Nueva negligencia en Adamuz: la Guardia Civil detecta traviesas «desnudas» sin balasto junto al punto de fractura del raíl

Un oficio remitido al juzgado de Montoro reabre las dudas sobre el estado de la vía antes del siniestro

Nueva negligencia en Adamuz: la Guardia Civil detecta traviesas «desnudas» sin balasto junto al punto de fractura del raíl

La Guardia Civil ha detectado, a través de grabaciones de cabina del proyecto TrainData de Renfe, una zona sin balasto junto al punto exacto donde se produjo la fractura del raíl en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), ocurrido el 18 de enero de 2026.

El hallazgo, comunicado a la juez el pasado 26 de agosto y que desvela OKDIARIO, ha llevado a la instructora a dar a los peritos judiciales un plazo máximo de siete días para determinar si esa anomalía pudo estar en el origen de aquel aciago suceso.

La Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Córdoba ha explicado en su oficio que ha revisado dos grabaciones realizadas desde cabina antes del accidente. Corresponden a los trayectos Madrid-Puerta de Atocha-Sevilla Santa Justa, del 27 de octubre de 2025, y Sevilla Santa Justa-Madrid Puerta de Atocha, del 31 de octubre de 2025.

En la segunda de ellas, los investigadores han observado una irregularidad en la vía 01, en el entorno del punto kilométrico 318, lugar donde se habría producido la fractura del carril.

Según el documento, en ese tramo «existe una zona que presenta ausencia de balasto, tanto encima de las traviesas como entre las mismas, dando la impresión de encontrarse las mismas desnudas», tal y como recoge una composición de imágenes extraída de la grabación.

La Guardia Civil ha trasladado al juzgado que la anomalía era «clara» y que, dada su posible relación con el siniestro, resultaba necesario consultar a los peritos designados en la causa.

Plazo a peritos

Las diligencias se enmarcan en las diligencias previas que instruye la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, Plaza número 2, bajo la titularidad de la juez Cristina Pastor.

En una providencia fechada el 1 de septiembre, la magistrada ha acordado dar traslado del oficio a los peritos judiciales para que, en un plazo máximo de siete días, informen sobre dos cuestiones concretas.

La primera, si la ausencia de balasto observada podría catalogarse como un defecto conforme a las instrucciones técnicas de ADIF. La segunda, si esa anomalía pudo derivar en un problema de contaminación de balasto, fenómeno conocido técnicamente como «mud pumping» y de forma coloquial como «palomita».

La resolución judicial también ha ordenado a la UOPJ que remita «a la mayor brevedad» las grabaciones que obran en su poder, con el fin de que los peritos puedan estudiarlas con detalle antes de emitir su informe.

Extracto del nuevo informe de la Guardia Civil. (Clic para ampliar)

Otras diligencias en marcha

La misma providencia recoge otros avances en la instrucción. El juzgado ha dado por recibidas las grabaciones de videovigilancia anonimizadas instaladas en los vagones de los trenes siniestrados, junto con una copia del informe técnico y del acta de desprecinto y copiado de dicho material, remitidas por la UOPJ el 1 de septiembre.

Asimismo, la juez ha tenido constancia de la solución adoptada para la contratación de los ensayos metalúrgicos de los carriles implicados en el accidente, que se realizarán en los laboratorios CENIM y AIMEN. Está prevista una reunión de coordinación entre las partes técnicas estos días de septiembre.

Autopsias bajo reserva

La resolución judicial también autoriza una reunión entre el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Córdoba y la Autoridad de Investigación de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación (AITAT), organismo que había solicitado aclarar determinadas cuestiones médico-forenses de las autopsias practicadas a las víctimas.

El juzgado ha concedido dicha autorización al considerar que «la finalidad invocada reviste interés público y puede resultar utilidad para la formulación de recomendaciones en el establecimiento de medidas de seguridad pasiva».

No obstante, la ha condicionado a estrictas garantías de confidencialidad: queda prohibida la retirada de documentación, la expedición de copias y la «captación de imágenes, fotografías, grabaciones o utilización de medios de reproducción documental o digital de los informes».

Siniestro histórico

El accidente ferroviario de Adamuz con 46 muertos, ocurrido el 18 de enero de 2026, se investiga desde entonces bajo secreto de sumario parcial en el Tribunal de Instancia de Montoro.

Desde el primer momento, la instrucción ha combinado el análisis técnico de la infraestructura ferroviaria con el estudio forense de las víctimas, en un procedimiento que ha ido incorporando sucesivas piezas separadas de medidas de investigación, entre ellas la relativa al posible estado defectuoso de la vía.

La causa continúa abierta y las próximas semanas serán determinantes: el dictamen pericial sobre el estado del balasto en el punto de la fractura podría marcar un punto de inflexión en la investigación. Si los expertos confirman que aquella vía «desnuda» filmada meses antes del siniestro escondía ya la semilla de la tragedia, Adamuz podría pasar de ser un accidente con causas por determinar a un caso de negligencia con nombre técnico y kilómetro exacto.

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