Miembros del Gobierno y sus socios ya se preparan para ir a elecciones en febrero tras fracasar los presupuestos
La mayoría de los consultados aseguran que las elecciones generales precederán a municipales y autonómicas
Los ministros paralizan cambios y nombramientos ante el final de legislatura.

Varios miembros del Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios ya se preparan para ir a elecciones generales en el mes de febrero, según han asegurado a OKDIARIO. En sus cálculos ya no entra, por mucho que lo haya repetido Sánchez, agotar la legislatura y creen que el presidente presentará un texto de presupuestos que no va a lograr aprobar y que, muy probablemente, agotará su recorrido en el mes de noviembre. A partir de ahí es cuando calculan que llegará el anuncio, disolución de las Cortes Generales y convocatoria electoral.
Según indican las fuentes consultadas por este periódico, son varios ya los ministerios que afrontan estos meses como un «final de legislatura», por lo que varios de los cambios que había previstos y algún que otro nombramiento se han descartado definitivamente.
Por otra parte, en los gabinetes ministeriales se están produciendo algunos movimientos de funcionarios que, convencidos de que la legislatura está ya en las últimas y que hay un cambio de Gobierno a la vuelta de la esquina, están pidiendo volver a sus puestos de origen y abandonan los cargos a los que fueron destinados desde la llegada de Sánchez a la Moncloa. OKDIARIO ha podido confirmar movimientos de funcionarios de alto rango en ministerios como Hacienda y en Interior.
Aunque todos los consultados insisten en que es el presidente del Gobierno quien tiene la última palabra sobre la fecha final de las elecciones, dan por hecho que este Ejecutivo «tiene los días contados» y que Sánchez solo podrá cumplir sus promesas de agotar la legislatura e ir a elecciones en 2027 «a medias». Estas fuentes descartan que Sánchez vaya a estirar su mandato hasta las últimas consecuencias y lleve las elecciones al verano de 2027, pero sí insisten en que la voluntad es que sean en 2027, a principios del año próximo: «en febrero de 2027», opinan la mayoría, aunque también hay quien apunta que podrían, en el caso más extremo, llevarse a principios de marzo.
«Esos detalles dependerán —aseguran estas mismas fuentes— de Pedro Sánchez, de su agenda y su voluntad a la vuelta de las vacaciones de verano». Añaden, además, que el presidente se ha fijado como objetivo llevar los Presupuestos Generales del Estado al Congreso y que, pese al doble revolcón que se llevarán las previsiones de déficit presentadas por el ministro de Hacienda, Arcadi España, antes de las vacaciones de verano (el primero ya lo recibió el 12 de julio, cuando el Pleno tumbó la previsión de déficit y el siguiente se producirá el jueves 23 de julio, con los mismos votos en contra de PP, Vox y Junts), Sánchez volverá a la carga a su vuelta de vacaciones.
Desde el Ejecutivo prefieren obviar el panorama judicial que afecta al entorno del presidente: el juicio a su mujer, Begoña Gómez, la confesión de Julio Martínez, alias Julito, el amigo del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, así como las investigaciones sobre las cloacas del PSOE, o los negocios del ex secretario de organización Santos Cerdán, entre otros.
Aseguran en este punto que todos estos no son factores que vayan a forzar a Sánchez a cambiar sus planes, aunque admiten que sí han cambiado los posibles apoyos de los socios al Gobierno hasta las últimas consecuencias. En todo caso, insisten en que Sánchez busca un «argumento político» con el que comparecer ante el electorado. Ese argumento, aclaran, serían «los presupuestos expansivos que no van a poder ver la luz».