Congreso de los Diputados

Lío monumental en el Congreso: Batet ampara a Rufián en sus ataques al Rey y censura a Casado y Arrimadas

El líder del PP denuncia que el portavoz de ERC llame "autoritario" al Jefe del Estado sin ser apercibido

La presidenta de la Cámara apela a la libertad de expresión y ordena a la oposición "saber escuchar al discrepante"

El líder del PP, Pablo Casado, con el Reglamento del Congreso en la mano tras ser amordazado por Batet.

La censura de la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, ha llegado este miércoles hasta el jefe de la oposición, Pablo Casado, y la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, a los que ha cerrado el micrófono y dejado sin la palabra cuando le pedían explicaciones por amparar al diputado separatista Gabriel Rufián en sus ataques al rey Felipe VI.

Después de una bronca sesión de control al Gobierno donde el portavoz de ERC ha acusado al monarca de ser el «diputado 53 de Vox» y de que el ministro Alberto Garzón le atribuyera implícitamente una falta de «neutralidad política», Casado ha pedido la palabra a Batet para pedirle en base al reglamento de la Cámara que retirara las afirmaciones ofensivas hacia Felipe VI. El presidente del PP ha aludido en concreto a una afirmación de Rufián que ha llamado «autoritaria» a la «Jefatura del Estado».

Casado ha recordado que los españoles votaron la Monarquía parlamentaria como forma de Estado y que Felipe VI fue proclamado rey democráticamente por las Cortes Generales en 2012. «No se puede agredir así a las instituciones desde el Gobierno, no todo vale, basta ya. Señora, presidenta», ha señalado a Casado a Batet, recibiendo aplausos no sólo de su bancada sino también de diputados de Vox, como la parlamentaria Macarena Olona.

En su respuesta, la socialista Batet ha apelado a la «libertad de expresión» de los diputados y ha evitado en todo referirse a Rufián, socio de investidura de Pedro Sánchez y ahora ansiado apoyo del Gobierno para poder sacar adelante los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE).

«Les pido educación»

«Esta Presidencia hace interpretación de la libertad de expresión. No se ha vertido ningún insulto, ni se han atribuido insultos directos. Yo les pido con carácter general a todos los diputados, por el bien de la convivencia de la Cámara, por el bien de la imagen de esta Cámara, por la ejemplaridad ante nuestra sociedad, les pido por favor respeto, contención, le pido saber escuchar al discrepante, al que piensa distinto, les pido educación, esta sesión de control no ha sido ejemplo de ello», ha sostenido Batet, amparando así al separatista Rufián.

Al negarse a la petición de los populares, Casado ha vuelto a pedir la palabra pero Batet se la ha negado y el líder de la oposición se ha quedado reclamándola con el Reglamento de la Cámara y la Constitución en la mano desde su escaño.

Acto seguido, y tras haber solicitado con insistencia poder intervenir, la presidenta del Congreso ha dado paso a la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que le ha reprochado: «Señora presidenta, está quedando muy mal defendiendo al señor Rufián y negando la palabra a esta diputada». Tras ello, la dirigente naranja ha empezado a invocar los mismos artículos que Casado para formalizar su protesta por medio de una pregunta, pero Batet le ha cerrado el micrófono: «Esa alusión ya ha sido pedida. Y la presidenta se ha pronunciado al respecto, no hay debate con la Presidencia», ha sentenciado la socialista. Arrimadas se ha quedado plantada, de pie en el escaño, y ha expresado su indignación.

Batet no contesta

A continuación, Batet ha pasado al turno de la interpelaciones, precisamente a una iniciativa de Ciudadanos. De este modo, tras subir a la tribuna la diputada naranja Carmen Martínez Granados ha comenzado su intervención trasladando a Batet la pregunta que no le había dejado formular a su jefa de filas: «¿Qué considera la presidenta de la Cámara que es una ofensa al Rey?», ha planteado. En lugar de contestar, la presidenta socialista ha señalado: «Tiene usted la palabra para presentar su interpelación». Viendo cómo Batet escurría el bulto, las bancadas de PP, Vox y Ciudadanos han aplaudido -con muchos diputados levantados- en señal de apoyo a Martínez Granados en su defensa de Felipe VI y la Monarquía.

Queja ante la Mesa

Tras lo sucedido, tanto Partido Popular como Ciudadanos tienen previsto presentar una queja formal a la Mesa del Congreso de los Diputados -órgano de gobierno de la Cámara- por la mordaza de Batet a sus líderes en la sesión plenaria celebrada este miércoles. Según fuentes parlamentarias, los populares elevarán su escrito en línea con lo denunciado por Pablo Casado en el hemiciclo, mientras que los naranjas harán lo propio ante lo que consideran un «atentado contra la democracia», según ha declarado el portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, reprochando de esta manera a Meritxell Batet que silencie a Inés Arrimadas en beneficio de los  «amigos de investidura» del Gobierno socialcomunista.

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