Cataluña

Puigdemont y Mas quieren tomar el control de JxCat y PDeCAT tras la pérdida del poder municipal

Carles Puigdemont
Artur Mas y Carles Puigdemont, en la mansión que ocupa el fugado en Waterloo (Bélgica). (EP)

Tras la pérdida de algunos bastiones importantes para los independentistas, Carles Puigdemont y Artur Mas quieren coger el timón del partido para reorganizar el espacio separatista.

La pérdida de poder en algunas de las localidades más importantes de Cataluña, que hasta la fecha habían sido gobernadas por el antiguo espacio de Convergencia, ha hecho saltar las alarmas en el PDeCAT y Junts per Catalunya, las formaciones herederas de CDC.

Para poner freno a la caída libre que ha experimentado el centro derecha independentista en los últimos meses, en vista a unas posibles elecciones autonómicas anticipadas, Carles Puigdemont reúne este martes en Waterloo a algunos de los alcaldes más importantes de la formación, encabezados por su sucesora en Gerona Marta Madrenas.  Mañana o el jueves también recibirá al ex presidente Artur Mas.

El objetivo de estos encuentros, en los que también estarán presentes el presidente del PDeCAT, David Bonvahí, y el responsable de Organización, Ferran Bel, es reorganizar otra vez el espacio que representan PDeCAT y Junts per Catalunya para afinar bien los roles de cada uno y avanzar en una posible fusión, que dejaría fuera a La Crida, el partido que fundaron Puigdemont, Jordi Sánchez y Quim Torra el año pasado.

Mas podría volver a la política

El objetivo de Puigdemont es quedarse con el control del partido, junto a Artur Mas, que en unos meses podría volverse a presentar a unas elecciones, una vez finalice el plazo de inhabilitación al que fue condenado por su papel en el referéndum ilegal del 9 de noviembre. No obstante, el entorno de Mas descarta que el ex presidente tenga intención de volver a la primera línea política.

Lo cierto es que en el seno del PDeCAT, hay bastante cabreo tanto con la dirección actual liderada por Bonvahí como con Carles Puigdemont y sus secuaces.

La disolución de los valores convergentes y el giro hacia la izquierda que ha experimentado el espacio de Junts, la marca con la que se han tenido que presentar todos a las elecciones, a raíz de la entrada de personas procedentes de ERC, el PSC e IU con cargos de responsabilidad, preocupan a los convergentes de toda la vida que no se encuentran cómodos.

Las cumbres de esta semana en Waterloo tienen que servir para definir mejor la ideología de este nuevo espacio independentista. De ello podría depender la creación de un nuevo partido parecido a Convergencia, independentista pero ni radical ni partidario de la unilateralidad, liderado por Marta Pascal y con el apoyo de varios alcaldes de la formación.

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