Investidura de Pedro Sánchez

Los 7 diputados de JxCAT se ven en la cárcel y constatan su división ante la investidura de Sánchez

Pedro Sánchez
Carles Puigdemont, con Pedro Sánchez (archivo)

División entre los siete diputados de Junts per Catalunya en el Congreso sobre la posición que debe tener la formación independentista en el debate de investidura del presidente en funciones, Pedro Sánchez. En una reunión del grupo parlamentario celebrada en la cárcel de Lledoners, sólo uno de los diputados con derecho a voto, Sergi Miquel, se alineó a los diputados suspendidos por su condición de presos de abstenerse en la elección del secretario general del PSOE.

Los otros tres diputados que tienen sus derechos intactos y que podrán votar los días 23 y 25 de julio, la portavoz Laura Borràs, la vicepresidenta del PDeCAT, Miriam Nogueras, y el abogado de Carles Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, se pronunciaron en contra de facilitar la investidura de Sánchez. Una posición que comparten con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y que defenderán en un nuevo encuentro que se celebrará esta semana en Waterloo (Bélgica), donde Puigdemont tendrá la última palabra sobre la decisión.

Los tres presos que no han renunciado a su escaño, Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull, creen que su grupo parlamentario debería abstenerse, tal como defiende Sergi Miquel y cómo hicieron público hace unos días en una carta escrita desde la prisión. Esa es la postura que defiende también una gran parte del PDeCAT, la más moderada, encabezada por el ex presidente Artur Mas. Una postura en la misma línea del pacto con el PSC para formar Gobierno en la Diputación de Barcelona.

Entre las voces que consideran que JxCAT debería bloquear la investidura está el actual jefe del Govern catalán, Quim Torra. Junto al vicepresidente primero del Parlament, Josep Costa, los dos principales cargos institucionales de la formación, el presidente de la Generalitat cree que su formación no debería permitir la reelección del inquilino de La Moncloa, con quién hace meses que no habla.

Los votos de JxCAT no son imprescindibles para Sánchez si Podemos facilita la investidura, siempre y cuando ERC y EH Bildu acaben absteniéndose. La posición de los separatistas y proetarras permitiría a Sánchez salir investido en la segunda votación, que está prevista para el día 25 de julio. Si finalmente ERC y Bildu -que comparten unidad de acción- deciden votar en contra del líder del PSOE, los votos de JxCAT se convertirían en cruciales.

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