Santander es el banco más optimista con el PIB de Brasil, donde tiene el 26% de su negocio
Fija su previsión del PIB brasileño para este año en el 1,5%
Los otros dos grandes bancos privados del país, Itaú y Bradesco, son más pesimistas

El Banco Santander es la entidad privada más optimista con la evolución de la economía brasileña. El banco que preside Ana Botín ha reducido hace unos días su previsión de crecimiento del PIB del país del 2% al 1,5%, pero aún así pronostica un aumento superior que Itaú, Bradesco y el panel de economistas del Banco Central brasileño. Se da la circunstancia de que Brasil representa ya el 26% del negocio del grupo.
Según la encuesta de economistas que realiza el banco central brasileño, conocida este lunes, los expertos han vuelto a reducir la previsión de crecimiento al 1,36% desde el 1,4% de la semana pasada. Es la cuarta reducción en cuatro semanas.
Además, los expertos del banco Itaú han cifrado el crecimiento del PIB para este año en el 1,3%, dos décimas menos que el Santander, mientras que Bradesco lo ha sitúa en el 1,1%, cuatro décimas menos.
Esto quiere decir que según los expertos, salvo para los de Santander, la economía brasileña seguirá empeorando en lo que queda de año. En el segundo trimestre, según informó el Gobierno a finales de agosto, el PIB local creció un 0,2% lo que deja la cifra de los últimos doce meses en el 1,4%.
Para el próximo año, el Santander preve un crecimiento del PIB del 3,2% en Brasil, una vez que se celebren las elecciones de octubre y el nuevo gobierno se centre en el ajuste fiscal. «La perspectiva va a ser positiva», explicó la economista del Santander Tatiana Pinheiro.
Más dependencia
Se da la circunstancia de que la dependencia o el peso de Brasil en el negocio del Santander es cada vez mayor. A cierre de junio, el 26% del negocio del banco dependía de esta zona, frente al 21% de junio del 2017.
Esta dependencia ha puesto en el foco de los inversores en Bolsa al banco debido a la actual crisis de las monedas emergentes. El real brasileño -junto al peso argentino y la lira turca- han sufrido una fuerte depreciación este año. La moneda brasileña cotizaba este lunes a 4,87 euros, frente a los 3,97 que empezó 2018.
A cierre de junio, el impacto de la crisis brasileña en el Santader se tradujo en una caída de 546 millones del fondo de comercio -la capacidad de las empresas para generar beneficios a partir del valor de la marca, de la cartera de clientes…-. Desde entonces, la cotización del real ha ido a peor y el PIB también.
El banco admite la ligera caída de la economía brasileña pero confía en mejorar los ratios del banco gracias a su actividad comercial.
Temas:
- Banco Santander
- Brasil