Nóminas

Revuelo en el mundo laboral: confirman modificaciones importantes en la nómina a partir del 1 de enero de 2026

nómina enero
Blanca Espada

El nuevo año ha llegado con un cambio que afecta directamente al bolsillo de millones de trabajadores. Puede que ahora estemos pensando más en la cabalgata de Reyes Magos y en la posterior celebración del 6 de enero, pero lo cierto es que una vez regresemos a la rutina, deberemos estar atentos al cambio que va a tener la nómina a partir de este mes de enero. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ya ha confirmado que 2026 traerá modificaciones visibles en lo que cobramos. No será una subida brusca ni un impacto inmediato para la mayoría, pero sí un ajuste que se irá notando en función del salario y del tipo de cotización.

La clave está en el Real Decreto 2/2023, aprobado hace meses y que establece una ampliación progresiva del conocido Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), además del avance en la llamada cuota de solidaridad para los sueldos más altos. Hemos de entender entonces que estos dos conceptos aparecerán en las nóminas de este recién estrenado año 2026  y supondrán una pequeña retención adicional destinada a reforzar la hucha de las pensiones. Algo que ya es para muchos una costumbre de los últimos años pero que no deja de afectar a la nómina. De este modo tanto  para las empresas, como trabajadores y autónomos, es un cambio relevante porque modifica cómo se distribuyen estas aportaciones.

Pero el impacto no será igual para todos, ya que mientras los asalariados verán un ajuste pequeño en su nómina mensual, las empresas asumirán la mayor parte de la subida. Los autónomos, en cambio, pagarán el porcentaje completo aplicado a su base de cotización. Y quienes cobren salarios altos o superen ciertos límites aportarán además la cuota de solidaridad, que avanza por tramos y que irá aumentando en los próximos años.

Modificaciones importantes en la nómina a partir de enero de 2026

La subida del MEI pasará del 0,8 % que aplicó en 2025 al 0,9 % en 2026. La mayor parte la pagará la empresa (0,75 %), mientras que el trabajador asumirá un 0,15 %. En los autónomos, ese 0,9 % se aplica de manera completa sobre la base de cotización. De este modo, el impacto en euros variará según el salario. Por ejemplo, para un trabajador con salario mínimo, el MEI ha restado unos 1,8 euros al mes en 2025. En 2026 serán aproximadamente 2,1 euros, unos 30 céntimos más. Y si el salario mínimo sube, como plantean los expertos, la cifra no cambiaría demasiado: seguiría rondando esos 2,1 euros.

En los sueldos altos, el MEI pasará de reducir la nómina en torno a 6,4 euros al mes en 2025 a unos 7,7 euros en 2026, al subir la base máxima de cotización. En conjunto, sumando la parte de trabajadores y empresas, el Gobierno calcula que este mecanismo aportará 5.300 millones de euros a la Seguridad Social en 2026.

Podemos ver entonces que como decimos, la medida afectará de forma distinta según el perfil del trabajador. Los asalariados verán una retención algo mayor, aunque en la mayoría de casos será mínima. Las empresas asumirán casi todo el incremento, mientras que los autónomos deberán abonar el porcentaje completo. Con este ajuste y las aportaciones empresariales, el Gobierno prevé que el sistema recaude unos 5.300 millones de euros adicionales en 2026.

La cuota de solidaridad para quienes ganan más de 5.100 euros

Además del MEI, continúa avanzando la cuota de solidaridad introducida en 2025. Esta aportación se aplica a la parte del salario que supera la base máxima de cotización (que en 2026 se sitúa en 5.100 euros mensuales). No afecta a autónomos con ingresos elevados, de momento, pero sí a los trabajadores asalariados que superan ese tramo salarial.

Los tipos para 2026 serán:

  • 1,15 % para la parte del sueldo entre 5.101 y 5.611 euros (0,96 % empresa y 0,19 % trabajador). Un empleado que gane 5.500 euros mensuales verá reflejados unos 0,8 euros por este tramo.
  • 1,25 % para la parte del sueldo entre 5.611 y 7.653 euros (1,04 % empresa y 0,21 % trabajador). Un asalariado con 6.000 euros mensuales pagará en torno a 1,8 euros por este concepto.
  • Estos porcentajes seguirán subiendo paulatinamente hasta 2045, cuando los tramos alcanzarán el 5,5 %, el 6 % y el 7 %.

Un cambio pequeño en la nómina, pero significativo para el sistema

Aunque muchos trabajadores apenas notarán la diferencia mes a mes, el objetivo de estas modificaciones es claro: aumentar los ingresos del sistema público de pensiones y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Para las empresas, supone una mayor carga mensual; para los contribuyentes, una aportación adicional relativamente pequeña, pero estable y diseñada para crecer de forma gradual durante los próximos años en función de cómo evolucionen los salarios y las bases de cotización

Desde el pasado 1 de enero de 2026, todas las nóminas incluirán estos ajustes. La mayoría verá cambios de apenas unos euros, pero los salarios más altos y los autónomos tendrán que prestar atención a cómo se aplica cada concepto y cómo encaja en su base de cotización. Es una modificación técnica, pero con impacto directo en millones de personas y con efectos acumulados que irán notándose con el paso del tiempo.

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