Sigue la fiesta en Wall Street: el 80% de los resultados del S&P 500 bate las expectativas del mercado
Los expertos apuntan que las ganancias del S&P 500 van a ser un 8,4% más altas
La Fed mantiene los tipos de interés pese a la presión de Trump en una de las últimas reuniones de Powell

Las caídas y la alta volatilidad que viven las Bolsas de Wall Street no se corresponden con los fundamentales que están revelando las empresas. En concreto, el 80% de las 195 compañías del S&P 500 que ya han presentado resultados han superado las expectativas de los mercados. De hecho, los analistas de Bloomberg Intelligence auguran que, una vez se conozcan los datos de todos los valores al cierre del 2025, el crecimiento de los beneficios en conjunto va a ser notable.
Así, los expertos apuntan que las ganancias del S&P 500 van a ser un 8,4% más altas en los últimos tres meses del año pasado, algo que marcaría diez trimestres consecutivos de incrementos interanuales para el principal índice de Estados Unidos (EEUU).
Con todo, lo intuitivo es pensar que esto es resultado de que las Siete Magníficas (Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla) siguen impulsando al alza al selectivo. Sin embargo, si se elimina el efecto de estas compañías, los pronósticos apuntan a un crecimiento del 4,6% en los beneficios del S&P 500.
Un crecimiento notablemente inferior, sí, pero suficientemente sólido como para mostrar una situación de fortalecimiento del sector privado estadounidense. Con todo, esto no se está mostrando en los valores bursátiles de Wall Street, que acumulan ya una semana pesimista y volátil.
Wall Street
En particular, el S&P 500, pese a los buenos resultados de las empresas que ya han presentado resultados, ha caído un 1,3% desde el cierre del pasado lunes. Con todo, el gran problema se ha visto en el sector tecnológico. En lo que va de semana, el Nasdaq 100 ha descendido alrededor del 4%.
El martes, las acciones de servicios de datos y software retrocedieron con fuerza, arrastrando al mercado en general a la baja, tras el lanzamiento de una herramienta de automatización para abogados de la firma de inteligencia artificial (IA) Anthropic.
Por otro lado, las acciones de fabricantes de chips e infraestructura de IA cedieron un repunte inicial y cayeron bruscamente, ya que los inversores abandonaron las acciones tecnológicas para centrarse en sectores más sensibles a la economía.
Además, el cierre parcial del Gobierno de Donald Trump ha afectado la confianza de los inversores, aunque desde la Reserva Federal se está lanzando un mensaje optimista asegurando que las perspectivas económicas de EEUU están mejorando.

En ese sentido, los mercados están descontando una probabilidad del 9% de un recorte de tipos de interés de 25 puntos básicos en la próxima reunión de política monetaria que se celebrará el 17 y 18 de marzo.
De conseguir acabar con la incertidumbre, el oro podría frenar su racha alcista, como ha sucedido en los últimos días en los que el metal dorado ha sufrido caídas históricas tras alcanzar máximos.
De hecho, la propuesta de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed hecha por Trump ha relajado las expectativas, pues su perfil es institucional y tiende a apostar por activos duros como respaldo. Nada como esta noticia para frenar a un oro disparado.
Así las cosas, mientras los inversores se envuelven en una montaña de variables y noticias cambiantes, las empresas trabajan en silencio por intentar marcar beneficios cada vez más amplios, aunque esto no siempre se traduzca en subidas en Wall Street.