las medidas del Gobierno fracasan

La gran industria avisa de que las paradas en las fábricas continúan por el alto precio de la electricidad

La industria avisa de que las paradas en las fábricas siguen por el precio de la luz
Torre eléctrica.

La gran industria en España continúa sufriendo los efectos derivados del alto precio de la energía en el mercado mayorista, pese a las medidas que ha puesto en marcha el Gobierno de Pedro Sánchez, hasta tal punto que las fábricas de las empresas electrointensivas continúan registrando paradas en su producción por este motivo. Ante esta situación, el sector pide en bloque al Ejecutivo que actúe de forma contundente para evitar que el encarecimiento de la energía afecte a la competitividad del sector.

«Las medidas como el mecanismo del tope al gas o las subastas inframarginales -que aún estamos a la espera que se celebren- no han conseguido a día de hoy rebajar el impacto en la industria de unos costes energéticos que siguen desbocados desde hace ya un año y que se han agudizado por el impacto de la invasión rusa de Ucrania», explican fuentes del sector en conversaciones con este diario.

No obstante, señalan que «se espera que con estas medidas que ha puesto en marcha el Gobierno para hacer frente a la crisis energética se rebaje el precio del ‘pool’ en las próximas semanas, pero está claro que el efecto se está produciendo de forma inmediata como se esperaba y lleva tres meses tarde después de su anuncio». «Además, aún estamos a la espera de que se celebren las subas tas inframarginales», recuerdan.

Una situación que ha provocado que la gran industria estudie día a día los turnos de trabajo en las factorías para evitar producir en las horas en las que el ‘pool’ en el mercado mayorista está más caro con el objetivo de reducir al máximo los costes de la energía.

La industria se juega 2.500 millones

En plena crisis del sector, el Gobierno prepara la reactivación de un proyecto de ley para la creación del Fondo Nacional de Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE), que en sus actuales términos, supondría asestar un golpe de 2.500 millones de euros a la competitividad industrial, ya maltrecha por la escalada de los costes energéticos. Este impacto lo asumirían sobre todo las industrias consumidoras de gas y los consumidores industriales medios e intensivos de electricidad, al eliminarse las metodologías de niveles de tensión.

«El impacto del Fondo Nacional de Sostenibilidad del Sistema Eléctrico se incrementaría, además, tras la entrada en vigor de las nuevas directrices europeas de ayudas de Estado en materia de clima, energía y medio ambiente. Su aplicación muy posiblemente imposibilita el mecanismo de compensación de costes asociados previsto en el proyecto de ley», explican.

El Fondo Nacional de Sostenibilidad del Sistema Eléctrico tiene por objeto asumir los costes asociados al régimen retributivo específico de las renovables, cogeneración y residuos (RECORE), extrayéndolos del conjunto de cargos del sistema eléctrico y trasladando progresivamente la mayor parte de su financiación a los comercializadores y operadores de todos los sectores energéticos.

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