General Dynamics vacía las arcas de GDELS y Santa Bárbara mientras paga sueldos millonarios a 31 empleados

General Dynamics está extrayendo prácticamente toda la liquidez que generan sus filiales españolas (GDELS y Santa Bárbara Sistemas) mediante dos mecanismos diferenciados que logran el mismo resultado: que el dinero termine fuera de España y que apenas se paguen impuestos o quede capacidad inversora dentro del país.
Las últimas cuentas de ambas sociedades, correspondientes al ejercicio 2024, dibujan un panorama en el que los beneficios se diluyen sistemáticamente en gastos internos, sueldos de élite y préstamos intragrupo que viajan directamente a la matriz estadounidense. Una situación que explicaría el miedo de General Dynamics, o de su filial GDELS, a ser excluidos por parte del ministerio de Defensa de los Programas Especiales de Modernización (PEM).
La primera pieza del mecanismo funciona a través de General Dynamics European Land Systems (GDELS), donde se concentran los principales ejecutivos responsables no sólo de esta compañía, sino también de la operativa estratégica de Santa Bárbara Sistemas. La segunda se ejecuta desde la propia Santa Bárbara Sistemas (SBS), cuya capacidad productiva mantiene vivo el negocio de Defensa terrestre en España, pero cuyos recursos acaban drenados hacia sociedades financieras del conglomerado norteamericano.
Sueldos de élite para 31 empleados
Las cuentas de GDELS muestran que en 2024 obtuvo un beneficio de 32.125.461 euros, pero esa cifra queda casi totalmente neutralizada mediante gastos internos que dejan a España apenas las migajas. La empresa declara 26.289.195 euros en gastos de explotación, a los que hay que sumar 5.686.382 euros en retribuciones, una cifra especialmente significativa si se tiene en cuenta que la plantilla está formada únicamente por 31 empleados.
El resultado es un salario medio de 183.431 euros por trabajador, una cifra que sitúa a GDELS entre las empresas con mayor coste laboral del sector industrial español. No se trata de ingenieros o técnicos vinculados a producción regular, sino de la cúpula directiva y sus cargos de confianza, que decide y gestiona las operaciones del grupo en España. Entre ellos se encuentran figuras como el presidente Antonio Bueno o el vicepresidente Alejandro Page, que compagina cargo tanto en GDELS como en Santa Bárbara Sistemas, donde ejerce como presidente.
Este diseño organizativo permite que, pese a registrar más de 32 millones de beneficio, la compañía tribute en España solo 140.000 euros por impuesto de sociedades, una cantidad irrisoria para una empresa de este tamaño. La razón es simple: los gastos internos absorben prácticamente todo el resultado, de modo que la filial apenas retiene liquidez, y además reduce al mínimo su contribución fiscal.
Préstamos millonarios de SBS a EEUU
El segundo mecanismo utilizado por General Dynamics para sacar dinero de España se aplica en Santa Bárbara Sistemas, la única empresa del grupo con actividad industrial de peso en el país y responsable de ejecutar los programas asignados por el ministerio de Defensa. Sin embargo, la capacidad de SBS para afrontar los compromisos nacionales convive con un flujo de dinero que se desvanece en cuanto entra en caja.
Las cuentas de 2024 muestran que SBS mantiene un préstamo intragrupo de 455.372.000 euros con General Dynamics European Financial Limited, una sociedad perteneciente no a la parte europea, sino al universo de empresas anglosajonas de General Dynamics. OKDIARIO no ha sido capaz de identificar (porque no viene en las cuentas ni hay acceso público al préstamo) si ese préstamo devenga intereses, si existe un calendario de devolución o cuál es el mecanismo para recuperar esos más de 450 millones de euros que han salido de España rumbo al holding internacional.
Mientras tanto, SBS (que cuenta con algo más de 900 empleados) conserva en su balance apenas 1.126.131 euros como activo corriente disponible, una cifra exigua para una compañía llamada a desempeñar un papel central en los Programas Especiales de Modernización (PEM) del ministerio de Defensa.
Entre los proyectos que debe ejecutar figuran contratos esenciales para el futuro de las Fuerzas Armadas, como la producción y mantenimiento del VCR Dragón 8×8, la modernización de vehículos acorazados y el suministro de capacidades críticas dentro del nuevo ciclo inversor impulsado por Defensa. Todos estos programas requieren estabilidad financiera, músculo industrial y capacidad de inversión continuada.
Pero la realidad es que, mientras SBS asume la carga productiva del grupo, su rentabilidad desaparece en forma de préstamos que engordan las cuentas del holding en Estados Unidos. A diferencia de los altos directivos de GDELS, los más de 900 trabajadores de Santa Bárbara Sistemas perciben un salario medio de apenas 38.000 euros anuales, una diferencia salarial abismal para dos empresas que comparten estrategia y propietarios.
La industria española de Defensa depende (en parte) de una compañía que apenas retiene liquidez y cuyo futuro financiero está subordinado a decisiones tomadas fuera de nuestras fronteras.