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Despido por oler mal: las empresas pueden echar a trabajadores por falta de higiene y la ley lo confirma

despido oler mal
Blanca Espada

Puede ocurrir que en una empresa, uno de sus trabajadores tenga falta de higiene. Algo que tal vez notan sus compañeros y que puede llegar a ser muy molestos. Pero ¿tanto como para llegar al despido por oler mal? Puede que a más de uno le sorprenda, pero la ley contempla estos casos y lo cierto es que es clara al respecto.

Así lo ha explicado el abogado laboralista Juanma Lorente que en uno de sus vídeos de TikTok, ha dejado claro que si la falta de higiene afecta al resto, ya no es una cuestión personal. Puede tener consecuencias. Según cuenta, hay situaciones en las que un trabajador puede recibir el despido por oler mal o por falta de higiene ya que el ambiente puede llegar a ser imposible, ya sea por olores fuertes o por acudir de forma habitual en condiciones inadecuadas. No es un motivo habitual, pero sí está recogido en la normativa. Conozcamos mejor esta norma y cómo se aplica exactamente.

Por qué oler mal puede justificar un despido

El Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 54, permite el despido disciplinario cuando el empleado incumple obligaciones básicas y ese comportamiento afecta al funcionamiento del equipo. Y, aunque suene raro, presentarse al puesto sin una higiene mínima puede encajar en ese supuesto si está perjudicando la convivencia o la imagen de la empresa.

De este modo, la falta de higiene puede encajar en ese supuesto cuando genera problemas evidentes:

  • Molestias a otros trabajadores,
  • conflictos de convivencia,
  • mala imagen frente a clientes,
  • o incluso riesgos para la salud en determinados sectores.

Es decir, no se despide por la condición personal en sí misma, sino por el impacto que esa falta de higiene tiene en el entorno laboral.

Y aquí los testimonios reales de empresas ayudan a entender el alcance. En oficinas pequeñas, por ejemplo, la situación se vuelve complicada porque se comparte espacio reducido durante horas. En comercios de atención al público, la imagen que percibe el cliente es fundamental. Y en sectores como la alimentación o la hostelería, la higiene se convierte en un requisito imprescindible por ley, de modo que un incumplimiento puede suponer incluso una sanción para la compañía. Por eso, en la práctica, la empresa no solo actúa para proteger el ambiente laboral, sino también para evitar responsabilidades mayores.

Lorente lo resume así: «El ambiente que genera en el tiempo de trabajo es horroroso, no se puede trabajar al lado de una persona que no se ducha». Y añade que, aunque a algunos les pueda parecer un asunto menor, la legislación lo avala porque afecta al clima laboral y al desempeño del resto del equipo.

Antes del despido, la empresa debe advertir al trabajador

Que sea legal no significa que la empresa pueda actuar de forma inmediata. La falta de higiene puede derivar en un despido disciplinario, pero no es automático. Lo primero que debe hacer la compañía es informar al trabajador y dejar constancia de la situación. Según el abogado, lo más habitual es que la empresa entregue una o varias amonestaciones, formales o por escrito, donde se especifique que la conducta debe corregirse. También pueden aplicarse sanciones graduales si el convenio lo permite.

Lorente explica que «La empresa le debería dar algunos toques de atención, unas sanciones por oler mal». Es decir, el trabajador tiene margen para corregir la situación antes de que el escenario escale. Y en muchos casos, las empresas suelen intentar primero un enfoque más discreto: conversar en privado, ofrecer recomendaciones e incluso trasladar la situación al servicio de prevención cuando hay dudas sobre si puede existir algún problema médico detrás. Sólo  cuando se descarta esa posibilidad y el comportamiento persiste se pasa a un procedimiento sancionador. Esto ocurre porque, aunque la ley lo permite, ninguna compañía quiere llegar a un despido por una causa tan delicada si puede evitarlo.

Qué ocurre si el empleado no corrige la situación

Como decimos, si pese a las advertencias, la conducta se mantiene, la empresa puede ir un paso más allá. El abogado describe que «Si incluso con los toques de atención, el señor sigue sin tener una higiene mínima para ir a trabajar, pues ese señor tendrá que terminar en la calle”. Es decir, la empresa podría proceder al despido disciplinario, amparándose en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores.

En estos casos, el despido suele considerarse procedente, siempre que la empresa pueda demostrar que:

  • la situación existía,
  • hubo avisos previos,
  • y la conducta afectaba realmente al entorno de trabajo.

Los jueces, cuando analizan estos casos, revisan exactamente eso: si la empresa actuó con proporcionalidad y si la conducta del trabajador llegó a interferir en el desarrollo normal de la actividad. No se trata de un juicio moral, sino de un análisis técnico: la higiene forma parte de las obligaciones básicas asociadas al puesto.

@juanmalorentelaboralista 🫣 DÚCHATE 🚿 Sí: te pueden despedir por no ducharte. Y no es ninguna broma. La falta de higiene NO es un tema personal, es un incumplimiento laboral cuando afecta al entorno de trabajo. Si tu conducta genera molestias, problemas de convivencia, mala imagen frente a clientes o riesgos para la salud, la empresa puede sancionarte e incluso despedirte. ❌ No ducharse de forma reiterada ❌ Ignorar advertencias de la empresa ❌ Afectar al trabajo de otros ➡️ Todo eso puede justificar un despido disciplinario. 📌 El trabajo no es tu casa. 📌 La libertad personal termina donde empieza el derecho de los demás. #Despido #trabajo #laboralista ♬ sonido original – JuanmaLorente_Laboralista

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