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La búsqueda de inversores para Nissan salta por los aires tras la llegada de un delfín de Puigdemont

En plena búsqueda de inversores para la planta de Nissan, el fugado ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, asesta un golpe al Puente Aéreo y las relaciones empresariales entre Madrid y Barcelona tras relevar a la negociadora Chacón y poner en su lugar al fanático eurodiputado Ramon Tremosa.

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Ramón Tremosa junto a Joan Tardá. (Foto: AFP)

«Puigdemont es un líder mundial. Los neerlandeses me decían que solo hay cinco personas en el mundo que tienen este impacto. El presidente de EEUU, el Dalai Lama, el presidente de China, el Papa de Roma y ahora el presidente Puigdemont». Este tipo de lindezas y otras muchas han salido por la boca de Ramon Tremosa, un conocido eurodiputado de la línea más fanática del independentismo catalán y fiel amigo y seguidor de Carles Puigdemont. Este jueves, el expresidente fugado de la justicia española en Bélgica ha nombrado a Tremosa consejero de Empresa y Conocimiento de la Generalitat de Cataluña, en un movimiento que dinamita la inercia del grupo de trabajo que está tratando de buscar inversores para entrar con un proyecto industrial en la fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.

Estupor e indignación por el movimiento político de Puigdemont podía palparse este jueves en el entorno de los negociadores afectados y trambién entre los trabajadores de Nissan. La anterior consejera de Empresa, Ángels Chacon, llevaba meses realizando un trabajo que estaba satisfaciendo tanto al Ministerio como a otros agentes implicados. Puigdemont exigió a Chacon, igual que ha hecho con otros políticos del actual ejecutivo regional de Quim Torra, que abandonaran el partido PdeCAT para integrarse en su nuevo proyecto político, Junts per Catalunya. Chacon se negó a hacerlo y la respuesta ha sido su cese fulminante.

Tremosa entrará ahora en la comisión de reindustrialización reemplazando a Chacon, que este mismo miércoles se hacía la foto junto al Gobierno, Nissan y los sindicatos

Tremosa, que sigue siendo eurodiputado, entrará ahora en la comisión de reindustrialización reemplazando a Chacon, en un puesto que no es delegable y en una mesa donde están representados la multinacional japonesa, el Gobierno de España -Industria- y la Generalitat, tras haber dejado fuera a otros agentes que querían protagonismo como la patronal Foment del Treball de Josep Sánchez Llibre.

La situación es especialmente humillante para la política del PdeCAT, que este miércoles asistía a la constitución de la comisión de reindustrialización, en el edificio de la Delegación del Gobierno en Barcelona, como representante de la Generalitat, dejando esta foto que a las pocas horas ya es papel mojado.

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Un fanático

Distintas fuentes consultadas que incluyen a los trabajadores coinciden en que la llegada de Tremosa y la operación política de Puigdemont han sentado muy mal en el grupo de trabajo que está tratando de sacar adelante la situación. Hasta ahora, la intermediación de Chacon con la Secretaría de Estado de Industria de Raül Blanco y con los sindicatos estaba siendo fructífera y se estaba consiguiendo remar en la misma dirección, en esta ansiada búsqueda de inversores que garantizaran el mayor número de puestos de trabajo posibles.

Ahora, existen dudas de que este trabajo conjunto vaya a continuar, dado el perfil fanático de Tremosa y su obediencia por línea directa con Puigdemont, sumido en intereses preelectorales y que sin duda supeditará la situación de la planta catalana a los intereses del ultranacionalismo que representa.

Fábrica de baterías

Tal y como ha podido saber OKDIARIO por fuentes bien informadas, durante la primera reunión de la comisión de reindustrialización, con la ministra Reyes Maroto y con Chacon oficiando, con los cuatro sindicatos involucrados y con Nissan, se trataron de marcar las reglas de juego. En la reunión se comentó que hay una oferta para dar trabajo a 2.000 empleados de Nissan, si bien nada está cerrado y por confidencialidad es mejor mantener el anonimato.

Por el momento hay varios inversores que sí están tocando a las administraciones mostrando un cierto interés. La salida más airosa para la planta de Nissan junto al Puerto de Barcelona sería transformarla en una fábrica de baterías para coches eléctricos. Es una operación que tiene lógica de futuro y que buscaría compaginarse con la posible instalación de una fábrica de extracción de litio en Extremadura, donde hay dos vetas de este material, una de ellas cruzando de lado a lado la ciudad de Cáceres -que está descartada porque afectaría a su casco histórico-.

Extraer litio en Extremadura, por tanto, y transformarlo en Barcelona es una de las opciones que más gustan. Acabar las propias baterías en la región extremeña es más complicado dado que es una región que está lejos de las fábricas de coches. En Barcelona, sin embargo, hay cercanía con Almusafes, Valencia -Ford- y con Figueruelas, Zaragoza -Opel- además de por supuesto con la fábrica de SEAT en Martorell que se queda como la única gran fabricante de coches en Cataluña una vez que se certifique la marcha de Nissan.

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