Energía

Bruselas obliga a Ribera a cambiar el cálculo de la tarifa regulada de la luz para aprobar el tope al gas

Bruselas obliga a Ribera a cambiar el cálculo de la tarifa regulada de la luz para aprobar el tope al gas
Teresa Ribera.

La Comisión Europea ha exigido al Gobierno que modifique la forma de calcular el precio diario de la luz en el mercado regulado (el famoso PVPC) como una de las condiciones para autorizar el tope de 50 euros al gas. Así lo ha reconocido el Ministerio de Transición Ecológica, que ha anunciado que se utilizará una cesta de productos a plazo (futuros), como llevan tiempo pidiendo los expertos, el sector y los partidos de la oposición.

Según fuentes del departamento de Teresa Ribera, «la medida del tope al gas tiene que ser temporal y excepcional de cara al próximo invierno hasta que España tenga tiempo para dos cosas: reformar la metodología de cálculo del PVPC para darle mayor peso a una cesta de energía (ahora es 100% spot, es decir, al contado) y para dar liquidez a los mercados a plazo». La nueva fórmula entrará en vigor en 2023.

En este sentido, las fuentes explican que «en España, el mercado a plazo es muy poco líquido. A más de un trimestre o un año, los contratos no tienen liquidez. La Comisión ha dado un mandato para que antes del 1 de octubre se modifique el PVPC con una cesta de productos a plazo, que debe estar vinculada a las ventas del Recore (renovables que tienen rentabilidad garantizada), que se incentiva para que actúen como market makers para dar liquidez en mercados a plazo».

Este cambio puede tener un calado mucho mayor que el tope temporal al gas. Aunque los futuros de la electricidad también fluctúan con el coste de las materias primas, tienen una volatilidad mucho menor, de forma que el nuevo PVPC será mucho más estable que el actual. El Gobierno se había negado hasta ahora a acometer este cambio, pese a estar permitido por Bruselas; de hecho, Portugal -con quien España va de la mano en la «excepción ibérica»- tiene su precio regulado ligado a los futuros desde hace mucho tiempo. Ha tenido que obligarle la Comisión para que lo ponga en marcha.

El Ministerio también ha reconocido que no sabe cuándo podrá entrar en vigor el tope del gas porque depende de cuándo lo apruebe la Comisión Europea, que ha insistido en que todavía no ha recibido la documentación desde España. En todo caso, habrá un plazo de cinco días para que las empresas eléctricas remitan la información sobre los clientes del mercado regulado y de otros siete para adaptar los sistemas a este mecanismo.

Los clientes del mercado libre pagarán al renovar el contrato

Respecto a la compensación a las gasistas por la diferencia entre este tope político y el precio real del gas en los mercados, la pagarán los consumidores del mercado regulado y también los del mercado libre cuando vayan venciendo sus contratos (normalmente son anuales). La compensación se hará directamente al calcular el precio del MWh en la subasta para aplicarlo en el recibo de los consumidores.

El Gobierno está convencido de que el efecto neto será «muy positivo», ya que la rebaja que supondrá el tope al gas llevará el precio del MWh a la zona de 120-130 euros, según sus cálculos. La compensación elevará ese precio pero se quedará muy lejos de los 210 euros en que cree que se situaría sin estas medidas.

Así, inicialmente el tope estará fijado en 40 euros durante seis meses. Posteriormente, subira de 5 en 5 euros cada mes hasta llegar a 70 dentro de un año.

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