Zonas rurales

Bares y comercios rurales ‘hacen el agosto’: la población flotante aumenta un 50% su facturación en verano

pueblos medievales
Pedraza, uno de los pueblos medievales más bonitos de España.

La población ‘flotante’ o población estacional es un fenómeno que se produce en los pueblos y zonas rurales cuando cada año, con la llegada del verano, estos multiplican su número de habitantes. En algunos municipios como Castilla y León la llegada de todas esas persona implica una inyección de alrededor de un 50% para la economía del mundo rural. Comercios, bares y restaurantes ‘hacen su particular mes de agosto’.

Los pueblos costeros y las zonas rurales son los lugares que más incrementan su número de habitantes durante los meses de verano, llegando a duplicar e incluso triplicar su padrón habitual. Según los datos del Ministerio de Política Territorial y Función Pública la mayoría de las provincias logran aumenta su censo entre un 50% y un 100% gracias a la población ‘flotante’.

Este incremento del número de habitantes va unido también a la actividad económica de la población. Desde los bares y restaurantes hasta los hoteles, farmacias y comercios, ven como su facturación y el número de ventas crecen exponencialmente en los meses de verano. En los pueblos más pequeños y deshabitados muchos negocios logran sobrevivir durante todo el año gracias a las ganancias que obtienen exclusivamente durante estos dos meses al año. Sin embargo, esto también supone un problema para muchas regiones.

Localidades cercanas a Madrid como Riaza o La Granja llegan a multiplicar por cuatro, e incluso por cinco, su población en los meses de verano gracias en parte no solo a la estacionalidad sino también a las segundas residencias de muchos habitantes. Sin la economía de temporada que generan esas personas, muchos de los negocios de estos lugares terminarían por dejar de existir.

Despoblación

Cuando termina el verano las zonas rurales vuelven a vaciarse y dan paso a los meses de invierno en los que resulta complicado mantener el negocio a flote. Por este motivo, muchos bares y locales tratan de reinventarse y ofrecer nuevos servicios a los habitantes que permanecen en el pueblo durante todo el año. Además, desde las diferentes asociaciones de turismo rural tratan de dinamizar este tipo de turismo, organizando actividades y ferias para atraer la atención de los visitantes.

A pesar de esto, muchos hosteleros del mundo rural dicen estar ya acostumbrados al fenómeno estacional y aprovechan la temporada de verano para ofrecer nuevos servicios en sus negocios que les permiten aumentar aún mas su margen de beneficio para hacer frente a los duros meses de invierno.

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