Los bancos se plantean recurrir los arbitrajes tras el carpetazo de los jueces a las preferentes

Los bancos se plantean recurrir los arbitrajes tras el carpetazo de los jueces a las preferentes
Sucursal de Caja Madrid.

Nueva vuelta de tuerca en el caso de las preferentes. Una vez los jueces han ido archivando la responsabilidad penal de las entidades, los propios bancos han comenzado a estudiar la posibilidad de recurrir, ahora que pueden entender que las decisiones tomadas en los arbitrajes se contradicen con las judiciales. Y el asunto no es baladí, puesto que la banca española ha devuelto en total unos 9.000 millones de euros por este motivo, buena parte de esa cuantía es dinero público.

Sin embargo, pocas -o ninguna- querrá reabrir viejas heridas, según confirman a OKDIARIO fuentes financieras. Entidades como Bankia, que ha devuelto 2.800 millones, ya han descartado esta posibilidad.

Los bancos ‘obligados’ por Bruselas a devolver el dinero a gran parte de los preferentistas han visto una tenue luz en los continuos carpetazos judiciales. La contradicción que podría suponer el hecho de que un arbitraje sí considere ilícita la venta de estos productos mientras que los jueces lo desestiman han hecho a las entidades afectadas plantearse la posibilidad de recuperar buena parte de esos 9.000 millones de euros. 

Pero lo cierto es que estos bancos afectados consideran que el tema de las preferentes ya se ha cerrado prácticamente por completo. Así de claras se muestran fuentes próximas a Bankia, que aseguran que apenas quedan casos pendientes respecto al tema de las preferentes en Caja Madrid.

Y es que cabe recordar que, aunque el Juez Andreu, por ejemplo, ha archivado el caso de las preferentes en Caja Madrid, ha dejado en la propia sentencia la vía civil abierta para quien lo estime oportuno.

Quebradero de cabeza para Goirigolzarri

Cuando Goirigolzarri llegó a Bankia y se encontró con la polémica de las preferentes, dedicó la mayor parte de su tiempo a resolver el problema y a negociar una salida con Bruselas hasta que Europa se pronunció rechazando una solución colectiva, como sucedió en Italia, y obligó a abrir arbitrajes que decidieran si el banco tenía que devolver o no el dinero al cliente afectado.

Se explicó entonces que la gran mayoría de los afectados eran minoristas y no clientes institucionales. Bruselas, así las cosas, dijo que se tendría que devolver el dinero siempre y cuando lo dijera un juez o un arbitraje, con la misma fuerza jurídica.

Una vez se organizó el arbitraje, Bankia, que recomendaba a los afectados ir por esta vía dada su mayor celeridad y porque era gratuita, se encontró con 170.000 personas que habían invertido su dinero en instrumentos híbridos (preferentes y subordinadas) emitidos por sus cajas de ahorros de origen (Bankia nunca ha emitido preferentes).

Seis años después del estallido de la polémica, Bankia ha devuelto su inversión a más de 170.000 personas que invirtieron en instrumentos híbridos. El grueso, en cuanto a número de devoluciones, se realizó a través del proceso de arbitraje desarrollado por el banco en el año 2013. Por esta vía, se retornó su dinero a más de 137.000 personas.

Hubo otras personas que decidieron acudir a la vía judicial y, a través de estos procesos, el banco ha devuelto su inversión a unos 33.000 clientes. En total, Bankia ha devuelto 2.800 millones de euros a los titulares de híbridos emitidos por las cajas: 1.100 millones de euros a través del proceso de arbitraje y 1.700 millones de euros a través de la vía judicial

Incomprensión de las Asociaciones

Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN (Asociación Usuarios Financieros), se ha mostrado sorprendida ante las decisiones judiciales respecto a las preferentes. «Son cientos de sentencias las que consideran acreditado que había comerciales que colocaban preferentes porque tenían esas instrucciones, aunque otros no lo sabían y se lo colocaron incluso a su familia, pero si ves los mails que se intercambiaba Blesa en el momento de la comercialización parece bastante claro que sí sabía que lo que estaban colocando no era un producto adecuado para los clientes».

«Lo sabían perfectamente. Y creo que aquí no se entiende este archivo. Desde ASUFIN no nos basta con que la gente recupere su dinero sino que queremos que los responsables paguen por ello, porque es la única manera de que los directivos de un banco se lo piensen dos veces antes de tomar la decisión de colocar productos complejos sin toda la información de manera masiva a todos sus clientes», concluye Suárez.

Lo último en Economía

Últimas noticias