La banca privada ya percibe la desaceleración económica de España y busca rentabilizar sus bonos
Bank of America recomienda posicionarse a favor de los bonos españoles frente a los portugueses
La banca privada comienza a anticipar un cambio de ciclo en la economía española, marcado por una ligera desaceleración del crecimiento y un entorno de tipos de interés que podría empezar a caer.
En este contexto, Bank of America (BofA) aconseja a los inversores una posición larga del 1,9% en la deuda española con vencimiento en octubre de 2052. Esto permite fijar los rendimientos en un momento de máxima incertidumbre sobre la inflación y la política monetaria.
En cambio, la banca privada recomienda una posición corta del 1% en los bonos portugueses de abril del mismo año. En este sentido, el banco espera una menor oferta relativa de bonos españoles en el tramo largo y una demanda potencialmente más sólida para ese segmento.
«Consideramos que la oferta y la demanda son favorables, ya que esperamos una oferta limitada en el extremo a largo plazo en España en comparación con Portugal, con potencial para una mayor demanda de los bonos españoles a largo plazo», apunta la entidad en un informe.
El Tesoro español estaría más avanzado en sus necesidades de financiación anuales que su equivalente portugués, tanto en porcentaje de emisión bruta esperada como en comparación con el ritmo registrado en el mismo periodo del año anterior.
Además, aunque ambos emisores aumentarían la oferta neta en unos 7.000 millones de euros en 2026, el impacto relativo sería muy distinto: supondría un incremento aproximado del 8% para España, frente a un aumento cercano al 38% para Portugal.
Riesgos en la demanda
Respecto a los riesgos asociados a la operación, Bank of America señala una posible desaceleración significativa del crecimiento en España, algo que provocaría «un empeoramiento de los resultados fiscales y un aumento de la oferta».
Si el crecimiento español se debilita y aumenta el riesgo fiscal, la operación perdería atractivo. La economía española tendría que aumentar las necesidades de financiación y obligar al Tesoro a emitir más deuda de la esperada.
Ese escenario presionaría los bonos españoles y podría impedir el estrechamiento del diferencial frente a Portugal.
Reticencia en las empresas españolas
Por otra parte, y puesto que España ha lanzado una emisión sindicada a 30 años en 2026, Bank of America supone que no habrá otra ni en lo que queda de año ni en 2027.
En cambio, Portugal podría emitir todavía en el tramo de 15 o 30 años, dejando parte de ese esfuerzo para el próximo ejercicio. A diferencia de Portugal, el Tesoro español parece estar reduciendo la vida media de las nuevas emisiones a medida que la curva se ha empinado.
Sobre las aseguradoras, la entidad expone que las empresas españolas se han mostrado «algo reticentes», pero observan un aumento de las entradas en los fondos de vida a finales de 2025.
«Dado que tienen la mayor asignación a bonos del Estado de la zona euro, en porcentaje del total de activos, y el mayor sesgo nacional entre sus homólogos de la zona euro, la continuidad de las entradas puede resultar favorable para los bonos del Estado español», recoge el informe.
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