La Universidad balear estrena tecnología para pillar a los copiones en selectividad: adiós a teléfonos y pinganillos
Los detectores emitirán una señal visual, se comunicará al responsable del aula y se aislará al alumno sospechoso
Se distribuirán en las sedes de las tres islas y se pasarán por todos los puntos del centro de examen
La Universitat de les Illes Balears (UIB) estrenará tecnología para pillar a los copiones en selectividad: adiós a teléfonos y pinganillos en los exámenes de la PAU de este año. Para ello contará con diversos aparatos con los que detectará el uso de dispositivos de telecomunicaciones y ha puesto en marcha un nuevo régimen sancionador específico.
La vicerrectora de Estudiantes y Proyección Educativa, Cristina Moreno, y el director general de Universidades, Investigación y Enseñanzas Artísticas Superiores, Sebastián Massanet, han presentado este lunes las novedades que se implantarán en los exámenes de los días 2, 3 y 4 de junio.
Los técnicos de una empresa externa transitarán por las aulas donde se examinarán y, en caso de detectarse el uso de un dispositivo no permitido durante la realización de la prueba, el detector emitirá una señal visual, se comunicará al responsable del aula y se aislará al alumno sospechoso en una zona donde previamente se habrá comprobado que no existe ningún tipo de radiofrecuencia.
Allí se le interrogará sobre si ha cometido este tipo de falta y se comprobará si efectivamente hay algún intercambio de comunicaciones con el exterior. En caso de ser así, se le pedirá que entregue el dispositivo y su examen quedará invalidado en esa convocatoria.
Massanet ha afirmado que estas medidas nacen de la «voluntad compartida» de la Conselleria de Educación y Universidades y la UIB para que la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) se haga en términos de «legalidad, transparencia e igualdad de condiciones».
«La PAU es una prueba enormemente competitiva y la adjudicación de plazas a los grados, a veces, se resuelve por milésimas, por lo que cualquier ventaja ilícita que un alumno pueda obtener perjudicaría a un estudiante que ha actuado con honestidad», ha alegado.
El contrato contempla la adquisición de varios dispositivos portátiles que se distribuirán en las sedes de las tres islas y se pasarán por todos los puntos del centro de examen.
En cuanto a si el uso de dispositivos de telecomunicaciones para hacer este tipo de pruebas ha aumentado en los últimos años o si disponen de cifras de las anteriores convocatorias, Moreno ha remarcado que es «difícil» saber la magnitud del problema, ya que la UIB es consciente de lo que detecta, pero no de lo que «pasa realmente». Así, ha puesto ejemplos de casos como los pinganillos, las gafas inteligentes, bolígrafos con cámaras o métodos más clásicos como las chuletas o los bolígrafos inscritos.
Además de estos dispositivos, en cada aula habrá dos profesores que vigilarán el correcto desarrollo de la prueba y en todas las islas hay una previsión de involucrar a 250 docentes para esta PAU.
Nuevo régimen sancionador
Se trata de un nuevo marco de sanciones tipificado, ya que hasta ahora se recogía en el acta de incidencias y se sancionaba como se estimaba pertinente, pero se ha considerado «apropiado» establecer este nuevo reglamento.
Las faltas leves incluyen conductas puntuales como comunicarse sin autorización o mirar de manera esporádica otro examen y comportan una amonestación verbal.
Las faltas graves incluyen, entre otras, el fraude académico, la comunicación para obtener respuestas, el incumplimiento de las instrucciones del tribunal, mirar de manera reiterada el examen de otro candidato, hacer señales, impedir el desarrollo de la prueba, abandonar el aula sin entregar el cuadernillo del examen o negarse a identificarse. Estas acciones pueden suponer la calificación de 0 en el examen afectado y las demás sanciones que el tribunal considere oportunas.
Las faltas muy graves, como la suplantación de identidad, la falsificación documental o el acceso indebido a los contenidos de los exámenes, la utilización de dispositivos electrónicos de comunicación -teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores, gafas o pulseras conectadas, entre otros- comportan la prohibición de continuar la convocatoria y la calificación de No Apto con un 0 en todos los exámenes de la convocatoria.
Cabe señalar que cometer dos faltas leves por un mismo alumno pasará a ser considerado falta grave y dos faltas graves se tipificarán como falta muy grave.