La banca da la voz de alarma: la caída en la cotización de los bonos generará pérdidas

Algunos de los principales ejecutivos de la banca española reconocen que la caída del precio de los bonos a consecuencia de la guerra de Irán puede provocar pérdida en sus grandes carteras de deuda pública y, en consecuencia, reducir los beneficios previstos para este año. No obstante, no creen que el movimiento vaya a ir mucho más allá y recalcan la fortaleza actual del sector para afrontar las crisis.
«Es cierto que la caída de los precios de los bonos puede suponer un problema para las carteras de deuda pública de los bancos», admite el consejero delegado de una de las principales entidades españolas. «Nos obliga a tomar medidas, lo que no puedes hacer es quedarte quieto en este entorno», añade.
La fuerte subida de los precios de la energía a consecuencia de la guerra de EEUU e Israel contra Irán -este miércoles, el petróleo recuperó los 90 dólares pese a la posibilidad de una liberación de reservas- amenaza con provocar una escalada de la inflación que obligará a los bancos centrales a subir los tipos de interés, posibilidad que reconoció ayer el propio Luis de Guindos, vicepresidente del BCE.
Y eso es lo que descuenta el mercado de bonos (que es mucho más grande que el de acciones). Así, el bono español de referencia a 10 años alcanzó ayer una rentabilidad del 3,385%, su nivel más alto desde hace un año y con una subida del 10,6% desde los niveles del 3,06% en que se encontraba antes del conflicto de Oriente Medio. Esta subida es muy importante en un activo que se caracteriza por movimientos muy estrechos.
Dado que la rentabilidad se mueve a la inversa que el precio de los bonos, estas subidas de rendimientos implican caída de dichos precios. Y como la banca debe valorar los bonos en sus carteras a la cotización de mercado (mark to market), eso implica asumir pérdidas. Unas pérdidas que, de momento, no son excesivamente significativas pero que pueden ser importantes si se prolonga la tendencia actual.
«Todo dependerá de la duración del conflicto», añade otro CEO del sector bancario. «Si, como todo el mundo espera, no se prolonga demasiado, volveremos a la normalidad relativamente rápido. Pero aquí chocan los intereses de EEUU con los de Israel, que sí quiere un conflicto largo que acabe con Irán. Y si ese escenario se hace realidad, sí que puede haber un impacto relevante», advierte.
Mayor impacto en emergentes
Este impacto puede ser más grave en los dos grandes, Santander y BBVA, por su mayor exposición a la deuda de países emergentes, que está sufriendo pérdidas mayores que la de los europeos. Así, UBS alerta del posible impacto de este movimiento en sus resultados, como adelantó OKDIARIO.
El máximo responsable de otro banco español da otro ángulo a la crisis actual: «Ahora puede ser un buen momento para comprar más bonos, si tienes liquidez y si confías en el escenario central de una guerra corta. Es una gran oportunidad de ganancia».
En todo caso, todos estos altos directivos coinciden en que esta situación pilla a la banca española muy bien preparada, con elevados niveles de solvencia y una morosidad en mínimos. Por tanto, haría falta una crisis mucho más grave para desestabilizar al sector.