Venció al Chelsea después del empate en el tiempo reglamentario (0-0)

El Manchester City, campeón de la Carabao Cup tras una espectacular tanda de penaltis

Manchester City
Los jugadores del Manchester City celebran la conquista de la Carabao Cup. (Getty)

Con suspense, mucho esfuerzo y una tanda de penaltis frenética, el Manchester City se proclamó por segundo año consecutivo campeón de la Carabao Cup, tras derrotar al Chelsea en un encuentro vibrante por la igualdad entre ambos equipos y que se decidió merced al lanzamiento definitivo de Sterling, quien puso punto y final a un encuentro que vivió unos minutos decisivos absolutamente espectaculares.

El Chelsea, conocedor de su actual momento, mutó para la final, dejando de lado el siempre ofensivo y creativo juego de Maurizio Sarri para cerrarse en defensa y así evitar los contragolpes letales del Manchester City. Guardiola salió con todo lo disponible a Wembley, pero su equipo pronto pudo comprobar como el desquiciado Chelsea había dejado paso a una versión mucho más competitiva para la final.

Con ambos equipos anulándose y las estrellas relegadas a un segundo plano, los minutos se fueron cumpliendo sin que ningún jugador fuera capaz de abrir el marcador. El VAR hizo acto de presencia tras el descanso para anular un gol a Agüero, demostrando que el ariete argentino estaba en posición adelantad por escasos centímetros antes de batir a Kepa.

El portero vasco se convertiría en el gran protagonista del encuentro, pero no por sus paradas. En una prórroga de tanteo y en el que valió más no perder que ganar, Kepa comenzó a sufrir problemas musculares que aconsejaban su retirada de los terrenos de juego. Sarri había introducido a Higuaín escasos minutos antes, pero aún le quedaba el cambio correspondiente al tiempo extra, y Caballero incluso llegó a vestirse y ponerse los guantes por orden de su entrenador.

En un desafío o una demostración de que se encontraba en plenas condiciones, Arrizabalaga pidió que el cambio no se realizara, como así ocurrió, pero provocando por el camino un enfado monumental de Sarri, siempre temperamental y que a punto estuvo de abandonar Wembley para sorpresa de los presentes.

Finalmente, la cosa no llegó a mayores y los penaltis serían los que decidirían la suerte del campeón de la Copa de la Liga inglesa, con Kepa como guardián de la meta del Chelsea. Los londinenses comenzaron lanzando y fallando con un atrevido chut de Jorginho que se convirtió de virguería en fracaso absoluto en centésimas de segundo. El City tomaba ventaja y ya no la iba a soltar, a pesar de la parada –paradón– del renacido Kepa a Sané. David Luiz volvía a fallar y dejaba a Sterling la responsabilidad de ejecutar el tiro ganador para el Manchester City, campeón de la Carabao Cup 2018-19.

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