Centenario histórico de Alcaraz en Grand Slam: iguala el récord de Bjorn Borg
El murciano firma un balance de 87 victorias y únicamente 13 derrotas en sus 100 primeros partidos de Grand Slam
Con el triunfo ante Moutet alcanza el registro conseguido por la leyenda sueca en los año 70
Hace tiempo que los récords y Alcaraz caminan de la mano. Uno amarra al otro. El matrimonio ha celebrado en el Open de Australia el aterrizaje en las alturas de Carlitos. Su victoria ante Moutet (6-2, 6-4, 6-1) lo confirma. Sella un balance de 87 triunfos y únicamente 13 derrotas en sus 100 primeros partidos de Grand Slam. Alcaraz conquista una cumbre que, hasta este viernes, solo había sido coronada Bjorn Borg en toda la historia del tenis.
El hito, enorme, subraya la realidad de que el murciano va camino de tenista de época. Alcaraz y Borg se miden desde la distancia temporal. Prácticamente medio siglo separa sus hazañas de precocidad. Ahora el murciano tiene otra a la vuelta de la esquina, la de ser el tenista más joven de siempre en levantar siete Grand Slams. No lo logró tras conquistar su quinto y sexto major, pues el sueco mantuvo prevaleció.
En su corta carrera, apenas ocho años, Borg estableció todos los muros de precocidad existentes en el tenis hasta que Alcaraz ha irrumpido. E incluso puede mejorar alguno. De hecho, está a cuatro partidos de conseguirlo. En caso de ganar el Open de Australia, Carlitos se convertiría a sus 22 años en el tenista más joven de la historia en conseguir el Career Grand Slam -ganar los cuatro principales torneos-.
Borg detuvo su contador con seis Roland Garros cinco Wimbledon, cuatro finales perdidas de US Open y una discreta participación en Australia. El primero de los cuatro obstáculos será Tommy Paul, verdugo de Davidovich en la ronda anterior. Alcanza Alcaraz los octavos de final tras llevarse ante Moutet un duelo de artistas. Claro que el murciano le da continuidad a la belleza con su repertorio infinito.
El galo acumula un buen abanico de golpes con sus dejadas, globos y saques por abajo, pero no tanta variación. Y en el tenis la ovación por un golpeo vale lo mismo que una doble falta, sólo significa un punto. Alcaraz sacó la varita y el martillo cuando tocaba. De inicio se llevó el primer set y se colocó 3-0 arriba en la segunda manga en poco más de 50 minutos. Carlitos no zozobró con el ímpetu de Moutet en la segunda manga e impuso su ley.