El Barcelona pide ahora sanciones para los árbitros tras pagar a Negreira 17 años años sin consecuencias
El Barcelona pide sanciones para los árbitros después de pagar al vicepresidente del colectivo durante 17 años sin que haya habido consecuencias
El club se atreve a hablar de "arbitrariedad" en su contra que pone en duda "la integridad de la competición" mientras defienden los 8,4 millones abonados a Negreira
El Barcelona llora a la Federación por el arbitraje ante el Atlético tras perder 4-0: «Hay doble rasero»

El Barcelona ha puesto una queja surrealista a la Real Federación Española de Fútbol, tras la derrota por 4-0 en el Metropolitano, en la que solicitan explicaciones por el arbitraje sufrido durante el encuentro y en diversos momentos de la temporada. Se consideran perjudicados por el Comité Técnico de Árbitros, ese mismo al que pagaron 8,4 millones de euros durante 17 años. Aunque hoy por hoy no ha habido consecuencias por aquello, los azulgranas sí que piden ahora responsabilidades a los árbitros por sus errores.
Son claros. Quieren que la RFEF cree un código disciplinario para que los árbitros puedan ser sancionados por sus errores. Todo, tras perder por goleada ante el Atlético, en un partido en el que la única polémica que hubo fue la del gol anulado a Cubarsí por un fuera de juego milimétrico. Es decir, que la derrota no se debió a la actuación arbitral.
En uno de los puntos del extenso y surrealista comunicado que han publicado en sus canales oficiales, la entidad catalana solicita al ente federativo, del que depende el CTA, «la creación de un código o reglamento disciplinario específico para el colectivo arbitral que establezca consecuencias públicas y transparentes en casos de errores graves o negligencias». Todo ello, afirman, «con la voluntad de reforzar la confianza en el sistema». Esa misma confianza que ellos mismos se encargaron de romper con los pagos al antiguo vicepresidente arbitral.
No es lo único. El club, que sigue investigado por corrupción deportiva, dice ahora que no defienden «sus propios intereses» con esta propuesta, sino que se pretenden presentar como salvadores de la integridad de la competición, afirmando que su «voluntad» es la de «contribuir al buen funcionamiento de la competición y al beneficio de todos los clubes». Algo en lo que no pensaban hasta 2018, cuando con sus pagos a Negreira «querían asegurarse que no se tomaban decisiones en contra», como reveló el propio ex vicepresidente del CTA cuando la Agencia Tributaria le preguntó por el motivo de esos cobros.
Pese a que ni el club ni sus directivos han sido siquiera condenados a nivel judicial ni deportivo por aquellos pagos, ahora el Barcelona intenta de nuevo victimizarse por un contundente resultado y desviar el foco de atención. Perdieron 4-0 en el Metropolitano, pero aparecen solicitando medidas contra los árbitros «con el objetivo de evitar que situaciones similares se repitan y garantizar un marco de actuación claro, estable y equitativo para todos».
El Barcelona explota por los árbitros
El Barcelona se atreve a hablar de una «percepción de arbitrariedad» –siempre en su contra– y que esa sensación «afecta directamente a la integridad de la competición». Señalan también que ha habido «errores flagrantes determinantes y en perjucio del club» durante la temporada que les han llevado a tomar la determinación de mandar un comunicado a la Federación, coincidiendo casualmente con el contundente 4-0 que les endosaron los de Simeone.
Cabe recordar que una de las decisiones que más controversia generaron esta temporada fue en favor de los azulgranas. En el único partido en el que no ha funcionado el VAR este curso, el Rayo Vallecano-Barcelona, se señaló un penalti sobre Lamine Yamal que fue un claro piscinazo del jugador azulgrana en un partido que acabó 1-1. Todo ello, con la presencia del presidente del CTA, Fran Soto, sentado en el palco junto a la directiva del Barça.