Alonso carga contra Aston Martin: «Ha sido un pequeño milagro, no merecíamos los puntos»
El asturiano se fue de Zandvoort con un amargo sabor de boca
Su estrategia restó, pero sumó gracias a la sanción de Antonelli

Alonso salvó los muebles en Zandvoort cuando parecía que se le desmoronaban. Impulsado claro por la sanción de diez segundos que sufrió Antonelli. Al final quedó octavo, mejor que como empezó, pero peor de lo que las sensaciones auguraban. Más en una carrera en la que el último escalón del podio quedaba en el aire, lo cazó Hadjar que carga de argumentos su candidatura para tener el volante de Red Bull el curso que viene.
«Cada vez que parábamos en las siguientes vueltas había un coche de seguridad y paraban gratis. No aprovechamos las dos duras. Muy mala suerte en ese sentido y buena por la penalización de Antonelli. El octavo es un pequeño milagro, no merecíamos hoy los puntos», comenzó. Aston Martin se equivocó con la estrategia y desembocó con Alonso imbuido en el tráfico.
Entró a boxes justo antes del accidente del Ferrari y explotó ante la poca capacidad de reacción de su equipo tras quedarse atascado en un tren de coches que estaban por delante. «Iba más rápido que varios coches de delante, hemos quedado por detrás de un Williams, un Haas y de mi compañero que salía último. Algo han hecho con mi estrategia para acabar tan mal», explicó Alonso.
El asturiano acabó resignado. «Cogemos puntos, ayudamos al equipo para el campeonato de constructores, pero tenemos que ver qué ha pasado. Cuando me quedo fuera de la Q1 como Albon o los Haas no acabo quinto. Ellos hacen algo que nosotros no», clamó. Alonso ya tiene Monza en el horizonte como otra oportunidad para testar de nuevo al AMR25.
Alonso cargó durante la carrera
Al ser preguntado por cómo iba la gestión de neumáticos, Alonso respondió totalmente enfurecido. «¡No lo sé joder! ¡Siempre me ponéis en puto tráfico! ¡No lo sé!». Silenzio stampa en el muro de la escudería británica, que rápidamente tuvo que obedecerle y mandarle de vuelta a boxes para colocar en su monoplaza ese juego extra de gomas duras que tenían guardadas de los entrenamientos.