Psicología

La psicología sugiere que las personas que miran fijamente a los ojos mientras hablan no lo hacen para intimidar, más bien buscan reforzar la confianza

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Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Mantener la mirada durante una conversación puede resultar incómodo para algunas personas y, para otras, ser algo completamente natural. Aunque una mirada demasiado prolongada puede interpretarse como un desafío, la investigación en psicología muestra que el contacto visual también cumple una función esencial, que es favorecer la conexión social, transmitir atención y reforzar determinados mensajes. La clave está en cómo, cuánto tiempo y en qué contexto se produce esa mirada.

Una mirada que comunica

El contacto visual no es simplemente una cuestión de educación o seguridad personal. La investigación sobre comunicación no verbal lleva décadas estudiando cómo la mirada modifica la percepción que tenemos de otra persona. Un estudio encontró que un mayor contacto visual, especialmente acompañado de proximidad y una actitud corporal abierta, podía transmitir mayor intimidad, atracción y confianza, aunque también podía comunicar dominio o control.

Por eso, mirar directamente a los ojos mientras se habla puede funcionar como una señal de implicación en la conversación. No significa necesariamente que quien lo hace sea una persona dominante o que esté intentando intimidar a su interlocutor. De hecho, la mirada forma parte de un sistema mucho más amplio en el que intervienen la expresión facial, la postura, la distancia interpersonal y el tono de voz. El significado aparece de la combinación de todas estas señales.

Cuando mirar puede intimidar

Entonces, ¿por qué una persona puede sentirse incómoda cuando alguien la mira fijamente? Porque una mirada prolongada también puede adquirir un significado completamente diferente dependiendo de la situación. La investigación ha demostrado que el contacto visual puede comunicar dominio y control, especialmente cuando aparece junto a otros comportamientos no verbales.

También hay que tener en cuenta las diferencias culturales. Un estudio comparativo entre participantes finlandeses y japoneses encontró diferencias en la forma de percibir el contacto visual y las miradas ligeramente desviadas. Esto significa que interpretar automáticamente una mirada como una muestra de confianza, seguridad o sinceridad puede llevar a conclusiones equivocadas.

La idea que circula sobre que las personas que mantienen mucho contacto visual son necesariamente más seguras, sinceras o confiables es, por tanto, demasiado simple. La evidencia científica sí respalda que la mirada tiene un enorme peso en la comunicación interpersonal, pero su interpretación depende de múltiples factores.

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