Reflexión

Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura: «La contaminación no solo infesta al aire, a los ríos y a los bosques sino a las almas»

Octavio Paz entre libros. Fotografía obtenida de Zona Paz y realizada en 1984 por Rafael Doniz. (Wikimedia Commons)
Octavio Paz entre libros. Fotografía obtenida de Zona Paz y realizada en 1984 por Rafael Doniz. (Wikimedia Commons)
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Octavio Paz afirmó que «la contaminación no solo infesta al aire, a los ríos y a los bosques, sino a las almas». La frase pertenece a La búsqueda del presente, el discurso que el escritor mexicano pronunció al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1990.

En ese texto, Paz relacionó el deterioro ambiental con una crítica a la sociedad de consumo, que convierte en mercancía hasta los afectos y las relaciones personales. La reflexión conecta el daño físico al entorno con un desgaste que el autor extendió también al plano moral.

¿Qué quiso decir Octavio Paz en su discurso del Premio Nobel?

Con esa frase, Octavio Paz plantea que el daño ambiental no se limita al aire, los ríos o los bosques. El deterioro alcanza también a las personas, a sus vínculos y a sus valores.

El poeta mexicano formula así una idea que atraviesa buena parte de su obra ensayística, la del progreso material que se convierte en un instrumento de destrucción cuando se aplica sin límite. La contaminación funciona, en ese sentido, como metáfora de un desgaste que no distingue entre lo físico y lo humano.

En el propio discurso, Paz conecta la frase con una crítica al triunfo de la economía de mercado: advierte que una sociedad que produce y consume sin límite convierte «las ideas, los sentimientos, el arte, el amor, la amistad y las personas mismas en objetos de consumo», hasta transformarlos en «desechos materiales y morales».

¿Por qué nos importa la reflexión de Octavio Paz sobre la contaminación?

La idea conserva vigencia porque describe una tensión que la sociedad actual no ha sabido resolver, la del crecimiento económico frente al cuidado del entorno y de las relaciones humanas.

Paz fue, según recoge El Colegio Nacional, un crítico constante de la política y la sociedad contemporáneas, con influencia en generaciones literarias posteriores. Esa mirada crítica abarcó también el consumo, la tecnología y el vínculo entre las personas.

¿Quién es Octavio Paz, el autor de la frase sobre la contaminación de las almas?

Octavio Paz Lozano nació en Ciudad de México el 31 de marzo de 1914 y estudió Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, según su biografía oficial en la Fundación Nobel.

Su abuelo paterno fue un intelectual liberal destacado y uno de los primeros autores en escribir una novela de temática indígena, cuya biblioteca acercó a Paz a la literatura desde temprana edad. Su padre, periodista político, se unió a los levantamientos agrarios liderados por Emiliano Zapata.

Desde joven, Paz mostró vocación literaria y en 1937 viajó a Valencia para participar en el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas. Al volver a México fundó, en 1938, la revista Taller.

En 1943, Paz viajó a Estados Unidos con una beca Guggenheim y se acercó a la poesía modernista anglosajona. Dos años después ingresó al servicio diplomático mexicano con destino en Francia, donde participó del movimiento surrealista junto a André Breton.

En 1962, Paz fue nombrado embajador en India, cargo que ocupó hasta 1968, cuando renunció en protesta por la represión del movimiento estudiantil en Tlatelolco. Tras su renuncia, fundó las revistas Plural (1971-1976) y Vuelta, que dirigió desde 1976 hasta su muerte y que recibió, según recoge Zenda, el Premio Príncipe de Asturias.

Entre sus obras más conocidas están El laberinto de la soledad (1950) y Piedra de sol (1957). Octavio Paz recibió un doctorado honorario en Harvard en 1980 y el Premio Cervantes en 1981, y en 1993 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1990 y murió en Ciudad de México el 19 de abril de 1998.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias