Manuel Vázquez Montalbán, escritor español: «Cuando Sancho propone a Don Quijote continuar la aventura es porque sabe que sin Don quijote él tampoco existiría»
El escritor Manuel Vázquez Montalbán definió con una frase la relación entre Don Quijote y Sancho Panza: «Cuando Sancho propone a Don Quijote continuar la aventura es porque sabe que sin Don Quijote él tampoco existiría». La reflexión, recogida en distintos textos y entrevistas del autor barcelonés, resume su lectura particular de la novela de Cervantes.
Vázquez Montalbán, creador del detective Pepe Carvalho y una de las figuras más influyentes de la literatura española del siglo XX, dedicó parte de su obra ensayística a analizar los clásicos desde una perspectiva política y social. Su interpretación de la pareja protagonista del Quijote parte de un capítulo muy concreto de la novela.
Por qué Vázquez Montalbán interpretó así la relación entre Don Quijote y Sancho
Vázquez Montalbán situó el fundamento de su frase en el capítulo LXXIV de la segunda parte del Quijote, el último de la novela, cuando Alonso Quijano recupera la cordura y se deja morir en su lecho. Sancho Panza, entonces, le suplica que no se rinda y le propone una nueva aventura, convertirse en pastores. El fragmento original de Cervantes recoge así la súplica del escudero:
«¡Ay! —respondió Sancho llorando—. No se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver».
Vázquez Montalbán leyó esta escena como el punto final de un proceso que él mismo denominó la «quijotización» de Sancho. El escudero entra en la novela por interés material, pero termina defendiendo la fantasía de su amo cuando este ya la ha abandonado. El escritor explicó esta inversión de papeles en un texto propio: «Sólo a un derrotado se le ocurre convertir la derrota en victoria moral y traspasar esa voluntad de moralidad al ser más desvalidamente cínico de este mundo, el pobre Sancho».
El autor catalán extendió esta lectura más allá de los dos personajes. Sostenía que Don Quijote y Sancho representan dos fuerzas que conviven en cualquier lector, la del idealismo y la del pragmatismo, y que ninguna de las dos tiene sentido sin la otra.
En sus propias palabras, «en todo lector, de cualquier tiempo, han coexistido Don Quijote y Sancho». Para Vázquez Montalbán, la propuesta final de Sancho no nace de la lealtad, sino del miedo a desaparecer junto con la locura de su señor.
Quién es Manuel Vázquez Montalbán
Manuel Vázquez Montalbán nació en Barcelona en 1939 y murió en Bangkok en 2003. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona y se formó también en la Escuela de Periodismo de la ciudad. En 1962 un consejo de guerra lo condenó a tres años de prisión por participar en una huelga en apoyo a los mineros de Asturias, aunque solo cumplió dieciocho meses gracias a un indulto.
El escritor arrancó su carrera en la revista Triunfo bajo el seudónimo de «Sixto Cámara» y colaboró después con El País e Interviú. En 1972 publicó «Yo maté a Kennedy», la primera novela protagonizada por Pepe Carvalho, personaje que lo convirtió en referente internacional de la novela negra.
Vázquez Montalbán recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas en 1995 y el Premio Nacional de Narrativa en 1991, entre otros reconocimientos.
El autor combinó siempre la ficción con el ensayo político y la crítica gastronómica. Su curiosidad por los clásicos lo llevó a analizar el Quijote no como una obra cerrada del siglo XVII, sino como un texto que sigue explicando las relaciones de dependencia entre las personas.