Ésta es la forma correcta de poner los cubiertos en el lavavajillas y la ciencia lo ha confirmado

El lavavajillas es uno de los electrodomésticos que más utilizamos en el hogar, aunque hay determinados aspectos que continúan siendo objeto de debate. ¿Los cubiertos se deben colocar boca abajo o boca arriba? Hasta ahora, parecía que no había una respuesta definitiva y que la posición de los cuchillos, tenedores y cucharas dependía única y exclusivamente del criterio de cada persona. Sin embargo, la ciencia ha desvelado cuál es la forma de conseguir que los cubiertos queden realmente limpios y secos.
Quienes los colocan boca arriba aseguran que de esta manera se limpian mejor, ya que la parte inferior de los cubiertos sobresale de la cesta. Por su parte, quienes consideran que es mejor colocarlos boca abajo señalan que hacerlo así es mucho más seguro; en el caso de los cuchillos, ponerlos con las hojas hacia abajo es clave para no cortarse accidentalmente. Pero, ¿qué dice la ciencia?
Así debes cargar los cubiertos en el lavavajillas
Según diversos estudios científicos, lo mejor es introducir los cubiertos en la cesta con la hoja boca abajo por un tema de seguridad. Además, de esta manera es mucho más sencillo descargarlos una vez ha finalizado el ciclo de lavado. Ahora bien, existe una opción intermedia: colocar los tenedores y cuchillos boca abajo y las cucharas hacia arriba. Así se evita que los cubiertos se acomoden y salgan más limpios.
Aunque parezca algo muy fácil, cargar adecuadamente el lavavajillas requiere una buena organización, ya que no solemos ponerlo después de cada comida y necesitamos saber cómo ir poniendo los platos, cubiertos y cacerolas para que los utensilios queden impecables.
Una de las principales recomendaciones de los expertos es cargar el lavavajillas de atrás hacia adelante y de abajo arriba.
En la bandeja inferior, lo ideal es ordenar los platos por grupos de tamaño, quedando los más grandes siempre al fondo de la bandeja para no bloquear el aspersor que rocía el agua caliente. Conviene dejar espacio en la bandeja inferior para cacerolas, ollas o boles grandes. Las tazas, vasos, tazones y boles pequeños deben ir en la bandeja superior boca abajo. Los cubiertos van en una cesta específica para ellos o en una tercera bandeja superior.
Por otro lado, hay una serie de utensilios que no conviene meter en el lavavajillas, como los cubiertos dorados, ya que pueden ir perdiendo el color por las altas temperaturas. Lo mismo ocurre con las sartenes de hierro fundido o antiadherentes y los cubiertos de madera. En cuanto a los tarros de cristal con etiquetas, hay que asegurarse de quitar las etiquetas; de lo contrario, acabarán en el filtro del lavavajillas.
Finalmente, la Casa del Electrodoméstico recuerda lo siguiente: «siempre que cargues tu lavavajillas debes tener en cuenta ciertos aspectos como los que a continuación te mencionaremos: no sobrecargar el lavavajillas, no enjuagues los platos y utensilios, mantiene los plásticos en la parte superior del lavavajillas, carga los vasos y tazas en la rejilla superior, coloca los artículos más grandes hacia los lados y en la parte de atrás del lavavajillas, y los sartenes y ollas procura colocarlos en la parte inferior del lavavajillas».
La limpieza es clave
@marianordichouse TRUCOS LIMPIEZA LAVAVAJILLAS✨ tu lavavajillas huele raro? 🤮 vamos a dejarlo impecable 🤭#parati#fyp#trucoslimpieza #limpiar #limpiezahogar ♬ In The Kitchen – Giulio Cercato
«Si tu lavavajillas huele mal y ya no limpia como antes, primero limpiaremos el filtro, la rejilla y las aspas con agua bien caliente y jabón lavaplatos. En la puerta y los rincones suele haber restos de grasa y suciedad. Vierte un buen chorro del CIF con un estropajo para superficies delicadas y enjuaga con abundante agua. Espolvorea una taza de bicarbonato en el fondo, un vaso con vinagre en la cesta superior y un ciclo corto con agua caliente, y ya lo tenemos listo. Ya veréis que queda como nuevo. Hemos eliminado la grasa y los malos olores. No te olvides de llenar el depósito de la sal y del abrillantador y de poner un ambientador para neutralizar los malos olores. Haz esta limpieza cada dos meses y lo mantendrás impecable».
Por último, cabe señalar que, para que el lavado en el lavavajillas sea realmente eficiente, es fundamental evitar ciertos errores que pueden afectar la limpieza de la vajilla y el rendimiento del electrodoméstico. Algunos de los problemas más frecuentes son: sobrecargar el lavavajillas, impidiendo que el agua y el detergente lleguen de manera uniforme a todos los utensilios; no enjuagar previamente los restos de comida más grandes, lo que puede obstruir los filtros y reducir la calidad del lavado; colocar los platos y ollas sin la inclinación adecuada, dificultando el drenaje del agua y dejando residuos en la superficie; mezclar cubiertos de diferentes materiales, lo que puede generar corrosión y deteriorar su apariencia con el tiempo; e introducir utensilios no aptos para lavavajillas, como algunos plásticos o recipientes con decoraciones delicadas, que pueden deteriorarse con el calor.