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Voluntariado

Se buscan voluntarios para vivir gratis en una eco-granja asturiana (comidas incluidas) a cambio de trabajar con la jardinería, el bricolaje y el cuidado de los animales

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Las ofertas para vivir gratis en eco-granjas asturianas a cambio de echar una mano pueden no ser nuevas, pero despiertan cada vez más interés entre quienes quieren pasar una temporada en el campo sin gastar en alojamiento. Una de las más recientes procede del concejo de Nava, en plena Comarca de la Sidra, donde el dueño de una finca busca voluntarios dispuestos a colaborar.

Sin embargo, las condiciones concretas (dónde se duerme, cuánto tiempo hay que quedarse o qué se aprende durante la estancia) marcan la diferencia entre una experiencia rural enriquecedora y una temporada en el campo que no sale como se esperaba.

Así es en detalle la tentadora oferta para vivir gratis en una eco-granja asturiana

Para empezar, el anuncio ya está publicado en Workaway, una plataforma internacional que pone en contacto a viajeros con anfitriones que necesitan ayuda. Su responsable, Kieran, explica que la finca es un proyecto privado de ecogranja en el que lleva trabajando unos tres años.

Previamente, este hombre recorrió explotaciones de medio mundo como voluntario y ahora ha decidido pasarse al otro lado y recibir visitantes.

La base del proyecto es la permacultura, un sistema de cultivo que imita el funcionamiento de los ecosistemas naturales para producir alimentos sin agotar el suelo.

Voluntarios trabajando en el huerto de Kieran en Nava. Foto: Workaway.

Por eso, según el propio anfitrión, la tarea principal está en el huerto y en el cuidado de los frutales, aunque el día a día de la granja da para mucho más y los voluntarios pueden elegir en qué colaborar. Entre las labores que figuran en el anuncio están las siguientes:

Alojamiento, comidas y condiciones de esta estancia en Nava

El alojamiento es sencillo y muy ligado al entorno. Los voluntarios duermen en una tienda de campaña nueva instalada en una zona de acampada con vistas, aunque también hay un granero y un cobertizo habilitados para pasar la noche. La finca cuenta con un baño de compostaje y una ducha solar, y el anfitrión aporta colchones, almohadas y ropa de cama.

En cuanto a la comida, todos los alimentos corren por cuenta del anfitrión, y los voluntarios se turnan para cocinar o preparan los platos en grupo.

Mientras tanto, la finca admite como máximo a dos personas a la vez y pide una estancia mínima de una semana. Acepta familias, nómadas digitales e incluso viajeros con mascota, y dispone de conexión a internet.

Cabe remarcar que Kieran no es español, así que habla inglés con fluidez y un castellano de nivel intermedio. Como fue profesor, se ofrece a ayudar con el inglés a quien lo necesite.

A cambio, promete enseñar técnicas de permacultura, sistemas de filtración de agua y nociones de agricultura, además de organizar visitas al pueblo, a restaurantes y a museos de la zona.

Los pasos para inscribirse al voluntariado en la eco-granja asturiana de Kieran

Las solicitudes para este voluntariado rural se gestionan a través del perfil del anfitrión en Workaway. Para escribirle es necesario registrarse en la plataforma y pagar una suscripción anual, ya que consultar los anuncios es gratis, pero contactar con los anfitriones no.

Desde luego, el horario de trabajo no aparece fijado en la ficha, de modo que conviene acordarlo antes de viajar.

Por otro lado, la ficha incluye algunos datos útiles para valorar la oferta. El anfitrión tiene una puntuación del 100%, responde al 88% de los mensajes (normalmente en un plazo de cuatro días) y suma tres valoraciones de antiguos voluntarios.

«Aprendí muchísimo, porque Kieran sabe mucho y le encanta compartir lo que sabe», escribe una de ellas.

Y como dato no menor, los ciudadanos de fuera de la UE necesitan, además, el visado correspondiente.

¿Qué hay para ver y hacer en Nava, la capital asturiana de la sidra?

Nava es un concejo de cerca de 5.600 habitantes situado a unos 30 kilómetros de Oviedo y a 34 de Gijón. No es casualidad que acoja el Museo de la Sidra, uno de los primeros museos interactivos de Asturias, que recorre todo el proceso desde el cultivo de la manzana hasta el embotellado, con una máquina real incluida.

Inclusive, cada mes de julio, la villa celebra el Festival de la Sidra Natural, declarado de Interés Turístico Nacional y organizado desde 1969, en el que la degustación gratuita exige llevar un pañuelo verde al cuello.

Fuera de esas fechas, la sierra de Peñamayor ofrece rutas de montaña y, muy cerca, se conserva el palacio de La Ferrería, vinculado a doña Jimena, esposa del Cid.