Alberto Álvarez rompe su silencio y recuerda el horror vivido tras caer a una trituradora: «Me empezó a cortar las piernas»
Alberto Álvarez ha reaparecido desde el hospital para contar cómo sobrevivió al grave accidente que sufrió
El extorero ha explicado que resbaló por la lluvia y que la máquina comenzó a atraparle las piernas
Los médicos lograron salvarle tras varias operaciones y una gran transfusión de sangre
La vida de Alberto Álvarez cambió para siempre en cuestión de segundos. Lo que parecía una jornada rutinaria en su finca de Valareña, en Zaragoza, terminó convirtiéndose en una auténtica lucha por la supervivencia. El extorero, retirado de los ruedos desde octubre del pasado año, sufrió un gravísimo accidente al caer en una trituradora de pienso mientras realizaba tareas en el campo. Desde entonces permanece ingresado en el hospital, donde fue sometido a varias intervenciones de urgencia que lograron salvarle la vida. Ahora, todavía en proceso de recuperación, ha decidido relatar públicamente cómo vivió aquellos momentos de angustia y cuál es su estado actual.
En una entrevista concedida al programa televisivo Y ahora Sonsoles, Alberto Álvarez habló con una serenidad que sorprendió a muchos. A pesar del dolor físico y emocional, el extorero se mostró agradecido por seguir con vida. «Ves la muerte muy cerca, ha sido muy duro», confesó al recordar el accidente. Sus palabras reflejan la intensidad de una experiencia que, según él mismo explica, todavía sigue reviviendo mentalmente. Durante varios días, las imágenes del momento no dejaron de perseguirle. Recordaba cómo intentaba salir mientras la máquina lo atrapaba lentamente. «Es muy difícil de digerir psicológicamente», reconoció.

El accidente ocurrió en apenas unos instantes. Ese día estaba lloviendo y el suelo se encontraba resbaladizo. Alberto perdió el equilibrio y cayó dentro de la trituradora. Desde ese momento comenzó una carrera desesperada por salvar su vida. «Enseguida me empezó a cortar las piernas», relató. Aun así, asegura que en ningún momento perdió el conocimiento. Lo único que ocupaba su mente era su hija de diez meses. Pensar en ella le dio la fuerza necesaria para seguir luchando. «Solo me acordaba de mi hija y quería tirar para adelante como fuera», explicó emocionado.
Uno de los detalles que probablemente resultó decisivo para su supervivencia fue llevar el teléfono móvil en el bolsillo. Gracias a ello pudo llamar a su prometida, Verónica, quien rápidamente alertó a los servicios de emergencia y a la familia. Alberto recuerda que permaneció consciente durante todo el proceso, incluso al llegar al hospital. De hecho, confesó que tenía miedo de cerrar los ojos porque sentía que podía morir. Los médicos tuvieron que transfundirle diez litros de sangre debido a la enorme hemorragia que sufría y posteriormente fue operado de urgencia.
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A pesar de la gravedad de las lesiones, Alberto Álvarez mantiene una actitud sorprendentemente positiva. Durante la entrevista se mostró sonriente y con ganas de seguir adelante. Explica que, después de salvar la vida, el siguiente objetivo fue reconstruir sus piernas y ahora el reto consiste en recuperar la movilidad. La pierna derecha es la más afectada, ya que tuvieron que reconstruirle el nervio ciático y todavía no tiene sensibilidad en parte de la extremidad. Sin embargo, lejos de lamentarse, afronta la situación con humor y valentía. «Eso es lo de menos. Si no se mueve, le pondré una rueda o algo», comentó entre risas.
El extorero considera que la fortaleza mental adquirida durante su trayectoria en el mundo taurino ha sido fundamental para soportar este duro golpe. Según explicó, los toreros aprenden desde muy jóvenes a convivir con el miedo, el sacrificio y el sufrimiento. Esa disciplina y esa capacidad de superación le ayudaron a no rendirse en el momento más crítico de su vida. «Los que somos toreros llevamos grabado a fuego el sacrificio y la lucha», afirmó con convicción. Aunque asegura que no alcanzó una fama extraordinaria dentro del mundo del toro, siente un profundo agradecimiento hacia la profesión por todo lo que le enseñó.
El torero Alberto Álvarez. (EFE)
Además del apoyo médico, Alberto está rodeado del cariño de su familia, de compañeros de profesión y de cientos de personas anónimas que le han enviado mensajes de ánimo durante estos días. Especialmente importante está siendo el respaldo de Verónica, madre de su hija Macarena, a quien define como «una mujer encantadora». Juntos afrontan esta nueva etapa con optimismo y con el deseo de disfrutar mucho más de cada momento cotidiano.
La experiencia ha cambiado profundamente su manera de ver la vida. Después de haber estado tan cerca de la muerte, Alberto asegura que ahora valora más las pequeñas cosas y disfruta intensamente de cada instante.