Vivir en la Atlántida según la ciencia

Vivir en la Atlántida según la ciencia
Vivir en la Atlántida según la ciencia

¿Sería posible vivir en la Atlántida? ¿Realmente existió este continente formidable y avanzado que tanto embelesó a grandes escritores y filósofos de la antigüedad? No es sencillo saber si de verdad hubo tal lugar, puesto que los datos que tenemos son confusos y poco reveladores, pero la ciencia no se resiste a buscar el icónico espacio y saber cómo debió ser en realidad.

Hoy en día, casi todo cuanto sabemos sobre la Atlántida procede de los escritos de Platón. El famoso filósofo griego recopiló datos de la tradición oral para hacerse una idea de lo que pudo ser tan formidable continente. Sin embargo, no podemos obviar que estamos hablando de los siglos IV y V a.C., es decir, hace 2500 años. La fiabilidad de lo que se conoce es relativa.

¿Pudo haber existido una isla repleta de minas de oro y plata cuya riqueza y avances científicos dejaba en mantillas los de otras posibles civilizaciones contemporáneas como la egipcia y sumeria?

Tal vez pueda ser real, pero parece poco posible que de verdad esta isla perdurase y cayese 10.000 años antes de la vida de Platón, en pleno Neolítico. No obstante, la idea de que cayó aplastada por un terrible terremoto en el año 9600 a.C. sí podría ser cierta, pero no que fuera científicamente tan formidable como se creía.

Vivir en la Atlántida

Aun así, los científicos e investigadores actuales han creado una especie de relato que nos muestra cómo podría haber sido vivir en tal sorprendente y avanzado lugar. No pensemos en ciencia ficción ni nada por el estilo, pero sí un sitio especialmente civilizado para los pobladores contemporáneos de la época.

Así pues, se considera la Atlántida como una especie de isla central acompañada de lenguas de tierra concéntricas, todas ellas comunicadas por puentes que superan los canales que se ubican entre cada hilera como si fueran diversas circunferencias.

Además, cada canal se comunicaba con el siguiente, por lo que era tierra de avezados navegantes que dirigían sus naves atravesando los gigantescos puentes.

También se considera que esta civilización rendía culto a Poseidón, dios griego de los mares. De hecho, las leyendas informan de una gran estatua de 200 metros que dominaría el continente al completo y que estaba protegida por una muralla de oro.

Además, la Atlántida estaba protegida por un muro tan extenso y ancho, que incluso había casas sobre el mismo donde vivían habitantes del continente perdido.

Sin duda, creer que pudo existir un lugar así hace 12.000 años es bastante complicado. Sin embargo, la ciencia no se cansa de buscar tan legendario espacio.

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